MISTERIOS DE LOS EXCESOS DE AMOR

EN LA INMACULADA CONCEPCIÓN

LECTURA

10/27/202630 min read

MISTERIOS DE LOS EXCESOS DE AMOR DIVINO

EXCESOS DE AMOR EN LA INMACULADA CONCEPCIÓN

DE NUESTRA REINA Y MADRE CELESTIAL

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Venid Santos Ángeles de Dios

a Imprimir En mi frente La Luz del Espíritu Santo

Para Poder Comprender Las Verdades y El Bien

Que El Libro De Cielo Contiene

Luz de La Sabiduría Eterna

Revélanos El Gran Misterio de

Dios Padre y Dios Hijo

Unidos En Un Solo Amor.

Espíritu Santo,

me Fundo En El Orden de Tu Gracia,

Ven Divino Espíritu Haz Desahogo de Tu Obra En

EL FIAT VOLUNTAS TUA

SICUT IN CAELO ET IN TERRA

EL PRIMER PASO DIVINO:

El Primer Paso de La Divina Voluntad

En La Concepción Inmaculada de La Mamá Celestial:

Libro:

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 1:

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Bendita,

tu oración ha Herido Mi Corazón Materno

y Atrayéndome del Cielo ya Estoy Junto a Mi hija

para darle Mis Lecciones todas de Cielo.

Mira, Hija Querida, miles de Ángeles Me Rodean

y Reverentes están todos a la expectativa

Para Oírme Hablar de Aquel Fiat Divino,

del cual más que todos Yo Poseo Su Fuente,

Conozco Sus Admirables Secretos, Sus Alegrías Infinitas,

Su Felicidad Indescriptible y Su Valor Incalculable.
Y al Sentirme llamar por Mi hija porque quiere

Mis Lecciones Sobre La Divina Voluntad,

Es Para Mí

La Fiesta más grande, La Alegría más pura,

y si tú escuchas Mis Lecciones,

Yo Me Consideraré Afortunada de Ser tu Mamá.

Oh, Cómo Suspiro Tener una hija

que quiera Vivir Toda de Voluntad Divina.

Dime, hija, ¿me contentarás?

¿Me darás tu corazón, tu voluntad,

toda tú misma En Mis Manos Maternas

para que Yo te Prepare, te Disponga,

te Fortifique, te Vacíe de todo,

de tal manera que pueda Llenarte toda de Luz,

de Divina Voluntad

Parar Formar En ti Su Vida Divina?

Apoya tu cabeza sobre El Corazón de tu Mamá Celestial

y sé atenta en Escucharme para que

Mis Sublimes Lecciones

te hagan decidir a no hacer jamás tu voluntad sino

Siempre La de Dios.

Hija Mía, Escúchame,

Es Mi Corazón Materno Que Tanto Te Ama

y que Quiere Derramarse En ti.

Has de saber que Te Tengo Escrita

Aquí En Mi Corazón y

Te Amo Como Verdadera Hija,

Pero Siento Un Gran Dolor Porque

No Te Veo Semejante a Mí.

¿Y sabes qué es lo que nos hace desemejantes?

Ah, es tu voluntad,

la cual te quita la frescura de

La Gracia,

La Belleza Que Enamora a tu Creador,

La Fortaleza Que Todo Lo Vence y Soporta

y El Amor Que Todo Lo Consume.

En suma,

no es Aquella Voluntad Que Anima a tu Mamá Celestial.

Has de saber que Yo conocí mi voluntad humana

sólo para tenerla sacrificada En Homenaje a mi Creador.

Mi Vida Fue Toda de Voluntad Divina:

Desde el primer instante de Mi Concepción Fui Plasmada,

Inflamada y Puesta En Su Luz,

La Cual Purificó Mi germen humano Con Su potencia

y Quedé Concebida sin mancha original.

Así que, si Mi Concepción Fue sin mancha

y Tan Gloriosa Que Forma El Honor de La Familia Divina,

Fue Sólo Porque El Fiat Omnipotente

Se Vertió Sobre Mi germen Y

Quedé Concebida Pura Y Santa.

Si El Querer Divino

no se hubiera Derramado sobre Mi germen,

más que una Tierna Madre,

para impedir los efectos del pecado original,

Yo habría encontrado la triste suerte

de todas las demás criaturas

de ser concebida con el pecado original.

Por eso,

La Causa Primaria de Mi Concepción Inmaculada

Fue Únicamente La Divina Voluntad.

A Ella Sea El Honor, La Gloria y El Agradecimiento

Por Haber Sido Yo Concebida sin pecado original.

Ahora, Hija de Mi Corazón, Escucha a tu Mamá:

Haz a un lado tu voluntad humana,

prefiere morir antes que darle un acto de vida.

Tu Mamá Celestial se habría contentado con morir mil y mil veces

antes que hacer un acto solo de su propia voluntad.

¿No quieres Imitarme?

Ah, si tú aceptas tener sacrificada

tu voluntad En Honor a tu Creador,

El Querer Divino Hará El Primer Paso en tu alma:

Te sentirás Circundada y Plasmada Por Un Áurea Celestial,

Purificada y Enfervorizada

de tal forma

que sentirás aniquilados en ti

los gérmenes de tus pasiones

y te sentirás puesta

En Los Primeros Pasos del Reino de La Divina Voluntad.

Por eso, sé atenta;

si Me eres fiel en Escucharme,

Yo te Guiaré, Te Conduciré de la mano

Por Los Interminables Caminos del

FIAT DIVINO,

Te Tendré Defendida Bajo Mi Manto Azul

y tú serás Mi Honor, Mi Gloria, Mi Victoria

y también la tuya.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Mamá Reina,

Tómame sobre Tus Rodillas Maternas y

Hazme de Mamá,

Con Tus Santas Manos,

Posesiónate de mi voluntad y Purifícala,

Enfervorízala con el Toque de Tus dedos Maternos y

Enséñame a Vivir Solamente de Voluntad Divina

●Cuenta grande:

Mamá Celestial,

entre todos,

yo que soy la más pequeña,

la más necesitada de Tus hijos,

quiero ir a Tu Regazo Materno

para llevarte no solamente flores y rosas,

sino

Un Sol cada día,

Enséñame Madre y Reina

a Formar Estos Soles Divinos

y así te daré El Homenaje Más Bello

y El Amor Más Puro.

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

El SEGUNDO PASO:

de La Divina Voluntad

En La Concepción Inmaculada de La Mamá Celestial:

Libro:

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 2:

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Mía, Escúchame,

si tú supieras Cuánto Te Amo,

Confiarías Mayormente En Mí

y no dejarías escapar ni siquiera una sola Palabra Mía.

Has de saber que no sólo te tengo

Escrita En Mi Corazón

sino que dentro de Él

Tengo Una Especial Fibra Materna Que

Me Hace Amar Más Que Madre a Mi Hija.

Por Eso Quiero Hacerte Conocer

Los Inmensos Prodigios

Que Obró El Fiat Supremo En Mí,

para que tú, Imitándome,

puedas darme el gran Honor de

Ser Mi Hija Reina.

Oh, cómo Mi Corazón Ahogado de Amor

Suspira Tener Alrededor de Mí

La Noble Legión de Las Pequeñas Reinas.

Por Tanto,

Escúchame, Hija Mía Queridísima:

En cuanto El Querer Divino

Se Vertió En Mi Germen Humano

para impedir los tristes efectos de la culpa,

La Divinidad Sonrió

y Se Puso En Fiesta al Ver En Mi Germen

Aquel Germen Humano Puro Y Santo

Como Salió de Sus Manos Creadoras

En La Creación del Hombre.

El Fiat Divino

Hizo Entonces Su Segundo Paso En Mí:

Con Llevar Este Germen Humano Mío,

Por Él Mismo Purificado Y Santificado,

Ante La Divinidad Con El Fin de Que

Ella Se Vertiera a Torrentes

Sobre Mi Pequeñez

En Acto de Ser Concebida.

Y La Divinidad,

Descubriendo En Mí,

Bella Y Pura Su Obra Creadora

Sonrió de Complacencia,

y Queriéndome Festejar:

El Padre Celestial

Vertió En Mí Mares de Potencia,

El Hijo, Mares de Sabiduría

y El Espíritu Santo, Mares de Amor.

Así Que Yo Quedé Concebida En

La Luz Interminable de La Divina Voluntad

y En Estos Mares Divinos,

y Mi Pequeñez,

no Pudiéndolos Contener,

Formaba Olas Altísimas Para Enviarlas

Como Homenajes de Amor y de Gloria

al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

La Divinidad Era Todo Ojos Sobre Mí,

y Para No Dejarse Vencer Por Mí En Amor,

Sonriéndome, Acariciándome

Me Enviaba Otros Mares,

Los Cuales Me Embellecían Tanto

Que En Cuanto Fue Formada Mi Pequeña Humanidad

Adquirí La Virtud de Raptar a Mi Creador,

y Él Verdaderamente Se Dejaba Raptar,

Tanto Que

Entre Dios y Yo Fue Siempre Fiesta;

nada Nos Negábamos Recíprocamente,

Yo nunca Le Negué nada y Él tampoco.

¿Pero sabes tú Quién Me Animaba Con Esta Fuerza Raptora?

LA DIVINA VOLUNTAD

Que Como Vida Reinaba En Mí.

Por Eso

La Fuerza del Ser Supremo Era La Mía

y por tanto

Teníamos Igual Fuerza

Para Raptarnos Recíprocamente.

Ahora, Hija Mía, Escucha a tu Mamá:

Has de saber que Yo Te Amo muchísimo

y Quisiera Ver tu alma Llena de Mis Mismos mares.

Estos Mares Míos Son Desbordantes y Quieren Verterse En ti,

pero para lograrlo debes vaciarte de tu querer

a Fin de Que El Querer Divino

Pueda Hacer Su Segundo Paso En ti

y Constituyéndose Como Principio de Vida En tu alma,

Llame La Atención del Padre Celestial, del Hijo y del Espíritu Santo

Para Que Derramen También En ti Sus Mares Desbordantes.

Pero para esto,

Ellos Quieren Encontrar En ti Su Misma Voluntad,

porque no quieren confiar a tu voluntad humana

Sus mares de Potencia, de Sabiduría,

de Amor y de Belleza Indescriptibles.

Hija Queridísima, Escucha a tu Mamá,

pon la mano en tu corazón, confíame tus secretos y Dime:

¿Cuántas veces te has sentido infeliz, torturada, amargada

porque has hecho tu voluntad?

Mira, así has arrojado fuera

UNA VOLUNTAD DIVINA

y has caído en el laberinto de los males.

Ella Quería Hacerte Pura Y Santa, Feliz Y Bella,

Con Una Belleza Encantadora,

pero tú con hacer tu voluntad

Le Hiciste guerra

y Con Gran Dolor Suyo

la echaste fuera de su amada habitación,

la cual es tu alma.

Escucha, Hija de Mi Corazón,

Es Un Dolor Para Tu Mamá

el no ver en ti

EL SOL DEL FIAT DIVINO

sino las densas tinieblas

de la noche de tu voluntad humana.

Pero, Ánimo,

Si tú Me prometes Darme tu voluntad

En Mis Manos,

Yo, tu Mamá Celestial,

Te Tomaré Entre Mis Brazos,

Te Pondré Sobre Mis Rodillas

y Haré Surgir En ti

La Vida de La Divina Voluntad,

y tú, Finalmente,

después de Tantas Lágrimas Mías

Formarás Mi Sonrisa Y Mi Fiesta

Y La Sonrisa y La Fiesta de

LA TRINIDAD SACROSANTA.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Mamá Reina,

Encierra La Divina Voluntad En mi alma

●Cuenta grande:

Reina Mamá,

Con Tu Imperio Divino Abate mi querer,

a Fin de que Comience En mí

El Alba de La Divina Voluntad.

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina Y Madre,

a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de Que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y Así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

TERCER PASO

de La Divina Voluntad

En La Concepción Inmaculada de La Mamá Celestial:

Libro:

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 3:

Lección de La Reina del Cielo:

Hija mía, escúchame;

Es Un Corazón de Madre El Que Te Habla

y como veo que me quieres oír,

se alegra y nutre la segura esperanza de que mi hija

tomará posesión del Reino de la Divina Voluntad,

Reino que poseo en mi materno Corazón para darlo a mis hijos.

Por tanto, sé atenta en escucharme y escribe todas mis palabras

en tu corazón para que las medites siempre

y modeles tu vida según mis enseñanzas.

Escucha, hija mía: En cuanto la Divinidad sonrió

y festejó mi concepción,

el Fiat Supremo hizo el tercer paso en mi pequeña humanidad.

Pequeñita, Pequeñita, Me Dotó de Razón Divina

y movida toda la creación a Fiesta

me hizo reconocer por todas las cosas creadas como su Reina.

Ellas reconocieron en Mí La Vida del Querer Divino

y todo el universo se postró a Mis pies aunque era Pequeñita

y no había nacido aún, y alabándome,

el Sol me festejó y sonrió con su luz, el cielo me festejó con sus estrellas

sonriéndome con su manso y dulce centelleo

y ofreciéndose como refulgente corona sobre Mi cabeza,

el mar me festejó con sus olas, alzándose y abajándose pacíficamente,

en suma,

no hubo ninguna cosa creada que no se uniera a la sonrisa

y a la fiesta de La Sacrosanta Trinidad.

Todas aceptaron Mi dominio, Mi imperio, Mi mando

y se sintieron honradas de que después de tantos siglos

desde que Adán perdió el mando y el dominio de rey

con sustraerse de La Divina Voluntad,

encontraron en Mí a su Reina

y la creación toda me proclamó Reina del Cielo y de la tierra.

Querida Hija Mía, debes saber que La Divina voluntad

Cuando Reina en el alma no sabe hacer cosas pequeñas sino grandes,

quiere concentrar en la afortunada criatura

todas Sus Prerrogativas Divinas,

y todas las cosas que salieron de Su Fiat Omnipotente

la rodean y quedan obedientes a Sus Órdenes.

Y a Mí ¿Qué cosa no me dio El Fiat Divino?

Me Dio Todo.

Cielo y tierra estaban en Mi poder,

me sentía Dominadora de todo y hasta de Mi Mismo Creador.

Ahora, Hija Mía, Escucha a tu Mamá,

oh, cuánto Me Duele El Corazón al verte débil, pobre,

sin tener el verdadero dominio para dominarte a ti misma.

Temores, dudas, aprehensiones son los que te dominan
y todos son miserables andrajos de tu voluntad humana.

¿Y sabes por qué?

Porque en ti no existe La Vida Íntegra del Querer Divino,

que Poniendo En Fuga todos los males del querer humano Te Haga Feliz

y te llene de todos Los Bienes Que Posee.

Pero si tú con un propósito firme te decides a no dar más vida a tu voluntad,

entonces sentirás morir en ti todos los males

y Revivir En ti Todos Los Bienes.

Y entonces todo te sonreirá,

y El Divino Querer Hará también en ti Su Tercer Paso

y toda la creación Festejará a La Nueva Llegada

al Reino de La Divina Voluntad.

Dime, entonces, Hija Mía,

¿Me Escucharás?

¿Me das tu palabra de que no harás nunca,

nunca más tu voluntad?

Has de saber que si esto haces,

Yo no te dejaré jamás,

me pondré a guardia de tu alma,

te Envolveré En Mi Luz

a fin de que ninguno se atreva a molestar a Mi Hija

y te Daré Mi Imperio para que imperes

sobre todos los males de tu voluntad.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Mamá mía

temo de mí misma

Pero Si Tu Quieres, Todo Puedes,

y Yo Contigo Todo Puedo.

●Cuenta grande:

Reina Poderosa,

Domina mi voluntad y

Conviértela En Voluntad Divina

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y Así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

CUARTO PASO:

de La Divina Voluntad En

La Reina Del Cielo

La Prueba

Libro

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 4

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Mía,

si supieras Cuánto Deseo Tenerte Estrechada Entre Mis Brazos,

Apoyada Sobre Mi Corazón Materno

para hacerte escuchar los arcanos celestiales del Fiat Divino.

Si tú suspiras tanto por escucharme,

son mis suspiros que hacen eco en tu corazón;

es tu Mamá que quiere a su hija,

que quiere confiarle sus secretos

y narrarle la historia de lo que obró en Ella la Voluntad Divina.

Hija de mi Corazón, préstame atención,

es mi Corazón de Madre que quiere desahogarse con su hija.

Yo quiero decirte mis secretos

que hasta ahora no han sido revelados a ninguno,

porque no había sonado aún la hora de Dios,

pues Dios, queriendo dar con liberalidad a sus criaturas

gracias sorprendentes que en toda la historia del mundo no ha concedido,

quiere hacer conocer los prodigios del Fiat Divino,

lo que puede obrar en la criatura si se deja dominar por Él

y por eso quiere ponerme ante la vista de todos como modelo,

ya que tuve el gran honor de formar mi vida toda de Voluntad Divina.

Ahora, has de saber, hija mía,

que en cuanto fui concebida y puse en fiesta a la Divinidad

y Cielos y tierra me festejaron y me reconocieron por su Reina,

Yo quedé en tal forma unificada con mi Creador

que me sentía en sus dominios Divinos como dueña.

Yo nunca conocí qué cosa era separación de mi Creador,

aquel mismo Querer Divino que reinaba en Mí,

reinaba también en Él y, por tanto, nos hacía inseparables.

Y si bien todo era sonrisa y fiesta entre Nosotros,

Yo veía que Él no podía confiar en Mí si no tenía una prueba mía.

Hija mía, la prueba superada es la bandera que dice “Victoria”.

La prueba pone al seguro todos los bienes

que Dios nos quiere dar.

La prueba madura y dispone al alma

para la adquisición de grandes conquistas.

Y también Yo veía la necesidad de esta prueba

porque quería testimoniarle a mi Creador,

en reciprocidad de los tantos mares de gracias que me había dado,

un acto de fidelidad mía,

aunque me costara el sacrificio de toda mi vida.

Oh, cuán bello es poder decir:

“Tú me has amado y yo te he amado”.

Pero sin una prueba, esto jamás se puede decir.

Debes saber entonces, hija mía,

que el Fiat Divino me hizo conocer

la creación del hombre inocente y santo,

también para él todo era felicidad,

tenía el mando sobre toda la creación

y todos los elementos eran obedientes a sus órdenes.

Como en Adán Reinaba el Querer Divino y en virtud de Él,

también él era inseparable de su Creador.

A los tantos bienes que Dios le había dado,

para tener un acto de fidelidad en Adán,

le ordenó que no tocara sólo un fruto de los tantos

que había en ese Edén terrenal.

Era la prueba que Dios quería para confirmar

su inocencia, santidad y felicidad

y para darle el derecho de mando sobre toda la creación.

Pero Adán no fue fiel a la prueba,

y no habiendo sido fiel, Dios no pudo confiar más en él

y, por tanto, perdió el mando, la inocencia, la felicidad

y se puede decir que trastornó la obra de la creación.

Ahora, hija de mi Corazón,

debes saber que cuando Yo conocí

los graves males de la voluntad humana en Adán

y en toda su descendencia,

Yo, tu Celestial Madre, aunque apenas concebida,

lloré amargamente y con ardientes lágrimas sobre el hombre caído.

Y el Querer Divino al verme llorar,

me pidió por prueba que le cediera mi voluntad humana.

El Fiat Divino me dijo:

“No te pido un fruto como a Adán, no, no,

sino que te pido tu voluntad.

Tú la tendrás como si no la tuvieras,

la tendrás bajo el imperio de mi Querer Divino,

que te será vida y así Él se sentirá seguro

para hacer lo que quiera de ti.”

Y así el Fiat Supremo hizo el cuarto paso en mi alma,

pidiéndome como prueba mi voluntad,

esperando de Mí Mi Fiat y la aceptación de tal prueba.

Mañana te espero de nuevo sobre mis rodillas

para hacerte oír el éxito de la prueba.

Y como quiero que imites a tu Mamá,

te pido como Madre que no rehúses nunca nada a tu Dios,

aunque fueran sacrificios que duraran toda tu vida.

El perseverar en la prueba que Dios quiere de ti y tu fidelidad,

son la llamada para los designios divinos sobre ti,

son el reflejo de sus virtudes, las cuales como tantos pinceles

forman de tu alma la obra maestra del Ser Supremo.

Se puede decir que la prueba proporciona la materia

en las manos divinas para cumplir sus obras en la criatura.

Y de quien no es fiel en la prueba,

Dios no sabe qué hacer con él,

y no sólo esto sino que destroza las obras más bellas de su Creador.

Por eso, querida hija mía, sé atenta.

Si eres fiel en la prueba, harás más feliz a tu Mamá.

No hagas que me preocupe,

dame tu palabra

y Yo te guiaré y te sostendré en todo como hija mía.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Mamá Celestial,

Tómame Entre Tus Brazos y

Escribe En mi corazón

¡FIAT FIAT FIAT!

●Cuenta grande:

Mamá Santa,

Conozco mi debilidad,

pero Tu Bondad Materna

me Infunde tal Confianza

Que Todo Espero de Ti.

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

QUINTO PASO:

de La Divina Voluntad En La Reina del Cielo

El Triunfo Sobre La Prueba

Libro

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 5

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Queridísima,

oh cómo suspiro confiar mis secretos a mi hija,

secretos que me darán mucha Gloria

y que glorificarán a aquel Fiat Divino

que fue causa primaria de mi inmaculada concepción,

de mi santidad, de mi soberanía y de mi maternidad.

Todo lo debo al Fiat Divino; no conozco nada más.

Todas mis sublimes prerrogativas

por las cuales La Iglesia tanto me honra,

no son más que los efectos de aquella Divina Voluntad

que me dominaba, reinaba y vivía en Mí.

Por eso suspiro tanto que se conozca quién es Aquélla

que produjo en Mí tantos privilegios

y efectos tan admirables

que dejó estupefactos al Cielo y a la tierra.

Ahora escúchame, hija querida:

Cuando el Ser Supremo me pidió mi querer humano,

Yo comprendí el grave mal

que puede hacer la voluntad humana en la criatura,

cómo esa pone todo en peligro,

aun las obras más bellas del Creador.

La criatura con su querer humano es

oscilante, débil, inconstante, desordenada… y esto porque

Dios, al crearla, creó unida la voluntad humana,

como en naturaleza, a su Voluntad Divina,

de manera que Ésta debía ser la fuerza,

el primer movimiento, el sostén, el alimento,

la vida de la voluntad humana.

Así que con no dar vida a la Voluntad Divina en la nuestra,

se rechazan los bienes recibidos de Dios en la creación

y los derechos recibidos en naturaleza

en el acto en que fuimos creados.

Oh, cómo comprendí bien

la grave ofensa que se le hace a Dios

y los males que llueven sobre la criatura.

Tuve entonces pavor y horror de hacer mi voluntad,

y justamente temí porque también Adán

fue creado por Dios inocente y puro,

y con hacer su voluntad

¿en cuántos males no cayó él y todas las generaciones?

Entonces Yo, tu Mamá,

presa de terror y, más aun, de amor hacia mi Creador,

juré no hacer nunca mi voluntad.

Y para estar más segura y testificar mayormente mi sacrificio

a Aquél que me había dado tantos mares de gracia y de privilegios,

tomé mi voluntad humana y la até a los pies del trono divino

en homenaje continuo de amor y de sacrificio,

jurando que nunca me serviría de ella,

ni siquiera por un solo instante de mi vida,

sino siempre de la de Dios.

Hija mía, tal vez a ti no te parezca grande mi sacrificio

de vivir sin mi voluntad,

pero te digo que no hay sacrificio semejante al mío.

Es más, se pueden llamar sombras todos los demás sacrificios

de toda la historia del mundo comparados con el mío.

Sacrificarse un día, ahora sí y ahora no, es fácil;

pero sacrificarse a cada instante y en cada acto,

aun en el mismo bien que se quiere hacer,

y durante toda la vida,

sin dar nunca vida a la voluntad propia

es el sacrificio de los sacrificios,

es el testimonio más grande y el amor más puro,

tejido por la misma Voluntad Divina,

que se pueden ofrecer a nuestro Creador.

Es tan grande este sacrificio

que Dios no puede pedir nada más de la criatura,

ni la criatura puede encontrar

cómo poder sacrificarse más por su Creador.

Ahora, hija mía queridísima,

en cuanto hice don de mi voluntad a mi Creador,

Yo me sentí triunfadora sobre la prueba

que había querido de Mí,

y Dios, a su vez,

se sintió triunfador sobre mi voluntad humana.

Él esperaba mi prueba, es decir,

un alma que viviera sin voluntad

para reunir de nuevo lo que el género humano

había separado

y ponerse en actitud de clemencia y misericordia.

Mañana te espero nuevamente

para narrarte la historia de lo que hizo la Divina voluntad

después de mi triunfo sobre la prueba.

Y ahora, una palabra para ti, hija mía:

Oh, si tú supieras cómo anhelo verte vivir sin tu voluntad.

Tú sabes que soy tu Madre

y la Mamá quiere ver feliz a su hija;

pero ¿Cómo podrás ser feliz

si no te decides a vivir sin voluntad propia

como vivió tu Mamá?

En cambio, si lo haces así,

todo te daré;

me pondré a tu disposición

y seré toda tuya con tal de tener el bien,

el contento y la felicidad

de tener a una hija que viva toda de Voluntad Divina.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Reina Triunfante

Roba mi voluntad y Dame La Divina

●Cuenta grande:

Soberana Celestial

Te pido que me Des

La Gracia

de Saber Triunfar En Las Pruebas Que

El Señor Disponga de mi

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

SEXTO PASO:

De La Divina Voluntad En La Reina del Cielo.

Después del Triunfo Sobre La Prueba

La Posesión

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Queridísima,

Confía en tu Mamá y pon atención a sus lecciones.

Ellas te servirán para hacerte aborrecer tu voluntad

y hacerte suspirar aquel Fiat Supremo

que arde en deseos de formar su Vida en ti.

Hija mía, debes saber que la divinidad

después de que se aseguró de Mí en la prueba que quiso,

si bien todos creen que Yo no tuve ninguna prueba

y que le bastaba a Dios hacer

el gran portento que hizo de Mí

de ser concebida sin mancha original,

pero ¡oh, cómo se engañan!

Es más, Dios me pidió a Mí una prueba

que no ha pedido a nadie.

Y esto lo hizo con justicia y con suma sabiduría,

porque debiendo descender en Mí al Verbo Eterno,

no sólo no era decoroso que

Él encontrara en Mí la mancha de origen,

sino que ni siquiera era decoroso

que encontrara en Mí

una voluntad humana obrante.

Hubiera sido muy indecoroso para Dios

descender en una criatura

en la cual reinara la voluntad humana.

Por eso, Él quiso de Mí como prueba,

y por toda la vida,

mi voluntad,

para asegurar en mi alma

El Reino de Su Divina Voluntad.

Asegurado éste en Mí,

Dios podía hacer lo que quería de Mí,

todo podía darme y puedo decir que nada podía negarme.

Por ahora volvamos al punto donde nos quedamos;

me reservaré en el curso de mis lecciones

irte narrando lo que hizo esta Divina Voluntad en Mí.

Ahora escucha, hija mía: Después del triunfo en la prueba,

el Fiat Divino hizo el sexto paso en mi alma

con hacerme tomar la posesión de todas las propiedades divinas,

por cuanto a criatura es posible e imaginable.

Todo era mío:

Cielo y tierra y el mismo Dios,

de quien poseía su misma Voluntad.

Yo me sentía poseedora de la santidad Divina,

del amor, de la belleza, potencia, sabiduría y bondad divinas,

me sentía Reina de todo

y no me sentía extraña en la casa de mi Padre Celestial;

sentía a lo vivo su Paternidad y

la suprema felicidad de ser su hija fiel.

Puedo decir que crecí sobre las rodillas Paternas de Dios

y no conocí otro amor ni otra ciencia

sino sólo la que me suministraba mi Creador.

¿Quién puede decirte lo que hizo esta Divina Voluntad en Mí?

Me elevó tan alto, me embelleció tanto

que los mismos ángeles quedan mudos

y no saben por dónde empezar a hablar de Mí.

Ahora, hija mía queridísima,

debes saber que en cuanto el Fiat Divino

me hizo tomar posesión de todo,

me sentí poseedora de todo y de todos.

La Divina Voluntad con su potencia,

inmensidad y omnividencia

encerraba en mi alma a todas las criaturas,

y Yo sentía un lugarcito en mi Corazón Materno

para cada una de ellas.

Desde que fui concebida, Yo te llevé en mi Corazón

y oh, cuánto te amé y te amo.

Te amé tanto que te hice de Madre ante Dios.

Mis oraciones, mis suspiros eran para ti,

y en el delirio de Madre decía:

“Oh, cómo quisiera ver a mi hija poseedora de todo,

como lo soy Yo”.

Por eso, escucha a tu Mamá:

No quieras conocer más tu voluntad.

Si esto haces, todo será en común ente Yo y tú,

tendrás una fuerza divina en tu poder

y todas las cosas se convertirán en santidad,

en amor y en belleza divinos.

Y yo, en la hoguera de mi amor,

así como me alaba el Altísimo:

“Toda bella, toda santa, toda pura eres Tú, oh María”,

Diré:

“Bella, pura y santa es mi hija,

porque posee La Divina Voluntad.”

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

Toda Bella, Pura y Santa

Es mi Mamá Celestial.

Reina del Cielo Hazme Poseer

por La Divina Voluntad

●Cuenta grande:

¡Ah Mamá Santa!,

si tanto me Amas,

Sumerge el pequeño átomo de mi alma

En Ese Sol de La Divina Voluntad Que Tu Posees,

a Fin de que también yo pueda decir:

"mi voluntad se acabó, no tendrá más vida;

Mi Vida Será La Divina Voluntad".

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tú Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA

para estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

SEPTIMO PASO:

De La Divina Voluntad En La Reina del Cielo:

Toma El Cetro de Mando y

La Trinidad Sacrosanta La Constituye Su Secretaria.

Libro:

LA REINA DEL CIELO EN EL REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD

Día 7

Lección de La Reina del Cielo:

Hija Mía Querida,

ven a los brazos de tu Mamá,

pon atención, escúchame

y oirás los inauditos prodigios que el Fiat Divino

hizo en tu Mamá Celestial.

Estos seis pasos que hizo el Fiat Divino en Mí

simbolizaban los seis días de la creación.

En cada día Dios, pronunciando un Fiat,

hacía como un paso,

creando ahora una cosa y ahora otra.

El sexto día hizo el último diciendo:

“Fiat, hagamos al hombre

a nuestra imagen y semejanza”.

Y, finalmente,

en el séptimo día descansó en sus obras,

como queriéndose gozar todo

lo que con tanta magnificencia había creado.

Y en su descanso, mirando sus obras decía:

“Qué bellas son mis obras, todo es orden y armonía”.

Y mirando al hombre,

con la vehemencia de su amor agregaba:

“¡Pero el más bello eres tú,

tú eres la corona de todas nuestras obras!”

Ahora, Mi Concepción

Superó Todos Los Prodigios de La Creación,

y por eso

La Divinidad Quiso Hacer Con Su Mismo Fiat

Seis Pasos En Mí

y En Cuanto Tomé Posesión del Reino de La Divina voluntad,

Terminaron Sus Pasos En Mí

Y Empezó

Su Vida Plena, Entera Y Perfecta En Mi Alma

y… ¡oh, en qué alturas divinas fui puesta por el Altísimo!

Los cielos no podían alcanzarme ni contenerme,

la luz del Sol era pequeña ante mi luz…

Ninguna cosa creada podía alcanzarme.

Yo navegaba los mares divinos como si fueran míos

y mi Padre Celestial, el Hijo y el Espíritu Santo,

me anhelaban en sus brazos

para gozarse a su pequeña Hija,

y ¡oh, qué contento experimentaban

al sentir que cuando los amaba,

les rezaba y adoraba su Alteza Suprema,

mi amor, mi oración y mi adoración

salían de dentro de mi alma

del centro mismo de su Divina Voluntad!

Sentían salir de Mí olas de amor divino,

castos perfumes, alegrías insólitas

que salían de dentro del cielo

que su mismo Querer Divino

había formado en mi pequeñez,

tanto que no acababan de repetir:

“Toda Bella, Toda Pura, Toda Santa

Es La Pequeña Hija Nuestra;

sus palabras son cadenas que nos atan,

sus miradas son dardos que nos hieren,

sus latidos son dardos que flechándonos

nos causan delirio de amor”.

Sentían salir de Mí la potencia,

la fortaleza de su Divina Voluntad que nos hacía inseparables,

y me llamaban; “Nuestra Hija invencible

que llevará la victoria aun sobre nuestro Ser Divino”.

Ahora escúchame, Hija Mía:

La Santísima Trinidad

presa de exceso de amor hacia Mí, me Dijo:

“Hija Querida Nuestra, nuestro amor no resiste

y se siente sofocado si no te confiamos nuestros secretos,

por eso te elegimos como Nuestra Fiel Secretaria,

a ti queremos confiar nuestros dolores y nuestros decretos:

A cualquier costo queremos salvar al hombre.

¡Mira cómo va al precipicio!

Su voluntad rebelde lo arrastra continuamente al mal;

sin la vida, la fuerza, el sostén de nuestro Querer Divino

se desvió del camino de su Creador

y camina arrastrándose en la tierra,

débil, enfermo y lleno de todos los vicios.

Y no hay otros caminos para salvarlo

ni otras puertas de salida

sino únicamente que descienda El Verbo Eterno,

tome sus despojos, sus miserias,

sus pecados sobre Él,

se hermane con él,

lo venza por medio de amor y de penas inauditas,

y le dé tanta confianza que

lo pueda traer nuevamente a nuestros brazos Paternos.

¡Oh, cuánto nos duele la suerte del hombre!

Nuestro dolor es grande

y no podemos confiarlo a ninguno,

porque no teniendo una Voluntad Divina que los domine,

no pueden comprender ni nuestro dolor

ni los graves males del hombre caído en el pecado.

A ti, que posees nuestro Fiat,

te es dado poderlo comprender;

y por eso, como Secretaria nuestra

queremos revelarte nuestros secretos

y poner en tus manos el cetro de mando,

a fin de que domines e imperes sobre todo

y tu dominio venza a Dios y a los hombres

y nos los traigas como hijos regenerados

en tu Corazón Materno”.

¿Quién puede decirte, hija querida,

lo que sintió mi Corazón ante este hablar divino?

Se abrió en Mí una herida de intenso dolor

y me propuse, aun a costa de mi vida,

vencer a Dios y a la criatura y reunirlos juntos.

Ahora, hija mía, escucha a tu Mamá.

Te veo sorprendida al oírme narrar la historia

de la posesión del Reino de la Divina Voluntad por Mí.

Debes saber que también a ti

te es dada esta suerte:

Si te decides a no hacer nunca tu voluntad,

El Querer Divino formará Su Cielo en tu alma,

sentirás la inseparabilidad Divina,

te será dado el cetro de mando sobre ti misma

y sobre tus pasiones

y no serás más esclava de ti misma,

porque la voluntad humana

es la que esclaviza a la pobre criatura,

le corta las alas del amor hacia Aquél que la creó,

le quita la fuerza, el sostén y la confianza

de arrojarse en los brazos de su Padre Celestial,

de manera que no puede conocer ni sus secretos

ni el amor grande con el cual Él la ama

y por eso vive como extraña de la casa de su Padre Divino.

¡Qué lejanía pone entre Creador y criatura

el querer humano!

Por eso, escúchame, conténtame,

dime que no darás más vida a tu voluntad

y Yo te llenaré toda de Voluntad Divina.

1 PATER, AVE MARÍA, GLORIA PATRI

●Cuentas pequeñas #3:

¡Mamá Santa!

Enciérrame En Tu Corazón

a Fin de que yo Aprenda de Ti

a Vivir de Voluntad Divina

●Cuenta grande:

Mamá Santa, Ayúdame

¿no ves cómo soy débil?

Tus Bellas Lecciones

me conmueven hasta las lágrimas y lloro

mi gran desventura de haber caído tantas veces

en el laberinto de hacer mi voluntad

apartándome así de La de mi Creador.

Con Tu Potencia Une El Querer Divino Con el mío,

Enciérrame En Tu Corazón Materno

En Donde Estaré Segura

de no hacer más mi voluntad.

ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO

Soberana Reina, a Ti me Confío

a Fin de que Tu Guíes mis pasos En

EL REINO DEL QUERER DIVINO.

Teniéndome Tomada Con Tus Manos Maternas

Guía todo mi ser para que

Haga Vida Perenne En

LA DIVINA VOLUNTAD.

Tú me Harás de Mamá,

y Como a Mamá mía

te hago Entrega de mi voluntad

a Fin de que Tú me La Cambies Por

LA VOLUNTAD DIVINA,

y así pueda yo estar segura de no salir de

SU REINO.

Te pido que me Ilumines

Para Que yo Pueda Comprender Bien

Qué Significa

VOLUNTAD DE DIOS.

LIBRO DE CIELO

[Lectura de Los Conocimientos y Las Verdades que Dice Jesús

de La Inmaculada Concepción de Su Madre Santísima.]

Lectura del Vol. 33-36 (3-4)

Abril 12, 1935

Cómo Nos Amó La Celestial Reina En Su Concepción,

Prodigios Que Hizo El Querer Divino En Ella.

(3) Después de esto seguía mi giro en la Divina Voluntad,

y habiendo llegado a la Inmaculada Concepción,

mi dulce Jesús me ha detenido diciéndome:

(4) “Hija mía, quiero hacerte penetrar más adentro

En La Inmaculada Concepción

de Mi Madre Santísima,

Sus Prodigios, Cómo Amó a Su Creador

y Cómo Por Amor Nuestro Amó a todas las criaturas.

La Pequeña Reina En El Acto de Quedar Concebida,

Comenzó Su Vida Junto Con La Divina Voluntad,

y por lo tanto Junto Con Su Creador,

por eso sentía toda La Fuerza, La Inmensidad,

El Ímpetu del Amor Divino,

y era tanto, que Se Sentía Perdida, Ahogada de Amor,

y no sabía hacer otra cosa que

Amar a Aquél Que Tanto La Amaba, Se Sentía Amada,

pero tanto, Hasta Darle Su Voluntad En Su Poder

Para Tenerla Como Vida Propia,

que se puede llamar

El Más Grande Amor de Dios,

El Amor Más Heróico,

El Amor Que Sólo Puede Decir:

‘No Tengo Más Que Darte, Todo Te He Dado’.

Y La Pequeña Reina

Se Servía de Esta Vida Para Amarlo

Por Cuanto Era Amada,

No Perdía Un Instante Sin Amarlo

y Trataba de Igualarlo En Amor.

Ahora,

Nuestra Voluntad Divina Que Posee La Omnividencia de todo,

Nada Le Esconde, Hizo Presente a Esta Santa Criatura

todas las humanas generaciones,

cada culpa que habían hecho y que debían hacer,

y desde el primer instante de

Su Concepción, La Celestial Pequeña,

que no conocía otra vida que

La Sola Voluntad Divina,

Comenzó a Dolerse Con Dolor Divino

por cada culpa de criatura,

tanto, que Formaba en torno a cada culpa de ellas

Un Mar de Amor y Dolor Divino.

Mi Voluntad que no sabe hacer cosas pequeñas,

Formaba En Su Bella Alma

Mares de Dolor y de Amor

por cada culpa y por cada criatura,

por eso

La Santa Virgencita desde el primer instante de Su Vida,

Era Reina de Dolor y de Amor,

porque

Nuestra Voluntad Que Todo Puede,

Le Daba Tal Dolor Y Amor,

que si no La Hubiera Sostenido Con Su Potencia,

habría muerto por cada culpa

y Tantas Veces Consumida de Amor

por cuantas criaturas debían existir.

Y Nuestra Divinidad Comenzó a Tener,

En Virtud de Nuestra Voluntad,

El Dolor Divino Y El Amor Divino

por todos y por cada uno.

¡Oh! Cómo Nos Sentimos Satisfechos

Y Pagados por todos,

y En Virtud de Este Dolor Y Amor Divino,

Nos Sentimos Inclinados Hacia todos;

Su Amor Era Tanto, que Dominándonos

Nos Hacía Amar a aquellos que Ella Amaba,

Tanto Que El Verbo Eterno,

En Cuanto Vino a La Luz Esta Excelsa Criatura,

Corrió Para Venir a Buscar al hombre y Salvarlo.

¿Quién Puede Resistir a La Potencia Obrante

de Nuestra Voluntad En la criatura,

y Qué Cosa No Puede Hacer y Obtener de Cuánto Quiere?

¡Oh! si todos supieran El Gran Bien Que

Hicimos a las humanas generaciones

Con Darles a Esta Celestial Reina,

Fue Ella Quien Preparó La Redención,

Que Venció a Su Creador y Que

Fue La Portadora del Verbo Eterno Sobre la tierra,

¡ah! todos se estrecharían en torno de Sus Rodillas Maternas

Para Implorar de Ella Aquella Divina Voluntad

de La Cual Posee La Vida”.

+ + + +

Volumen 20-21

Noviembre 4, 1926

Cómo La Virgen Santísima

Fue Copia Fiel de Su Creador y de toda la Creación.

(1) Mi estado lo continúo En El Querer Supremo,

rogando a mi Mamá Reina

que me Ayude a Conseguir Este Reino del Eterno Fiat,

y mi Dulce Jesús Moviéndose en mi interior me ha Dicho:

(2) “Hija Mía, La Copia Más Perfecta de Los Hijos

del Reino de Mi Querer Fue Mi Mamá Celestial,

y porque Tuvimos La Primera Hija En Él,

Pudo Venir La Redención,

de otra manera si no Hubiéramos Tenido

La Primera Hija de Nuestra Voluntad,

jamás Yo, Verbo Eterno,

Habría Descendido del Cielo, jamás me habría servido,

ni fiado de hijos extraños a Nuestra Voluntad para descender a la tierra.

Así que mira, se necesitaba Una Hija de Nuestra Voluntad

Para Venir El Reino de La Redención,

y Como Fue Hija del Reino del Eterno Fiat,

Fue Copia Fiel de Su Creador

y Copia Perfecta de toda la Creación.

Ella Debía Encerrar Todos Los Actos de La Voluntad Suprema

Que Ejercita En todas las cosas creadas,

y Como Tenían La Supremacía y La Soberanía sobre toda la Creación,

Debía Encerrar En Ella el cielo, las estrellas, el sol,

y todo para poder encontrar en su soberanía

la copia del cielo, del sol, del mar,

y también la tierra toda florida.

Así que al Mirar a Mi Mamá

Se Veían En Ella Portentos jamás vistos,

Se Veía cielo, se veía sol resplandeciente,

Se Veía mar tersísimo en el cual nos reflejábamos

Para Ver a Nuestra Hija,

Se Veía tierra primaveral, siempre florida,

que atraía al Celestial Artífice a Hacer Sus Paseos.

¡Oh! Cómo Era Bella La Soberana Celestial,

al ver en Ella no sólo Nuestra Copia,

sino todas Nuestras Obras Encerradas En Ella,

y esto porque Encerraba En Ella Nuestra Voluntad.

Ahora, Para Venir

El Reino del Fiat Supremo

Se Necesitaba Otra Hija de Nuestra Voluntad,

porque si no fuera Hija Suya no podría confiarle ni Sus Secretos,

ni Sus Dolores, ni Sus Conocimientos,

ni Sus Prodigios, ni Su Santidad, ni Sus Dominios.

Como un padre o una madre gozan con dar a conocer sus bienes a sus hijos

y hacérselos poseer,

más bien quisieran tener más para hacerlos más ricos y felices,

Así también Mi Voluntad Goza Con Hacer Conocer Sus Bienes a Sus Hijos

Para Hacerlos Ricos Y Felices, de Una Felicidad Sin Fin.

Ahora,

En El Reino del Fiat Supremo Tendremos

Las Copias de La Soberana Reina,

Así que también Ella Suspira,

Espera Este Reino Divino Sobre la tierra

Para Tener Sus Copias.

Qué Bello Reino,

Porque Será Reino de Luz, de Riquezas Infinitas,

Reino de Perfecta Santidad y de Dominio,

Nuestros Hijos de Este Reino Serán Todos Reyes y Reinas,

Todos Pertenecerán a La Familia Divina y Real,

Encerrarán En Ellos Toda La Creación,

Tendrán La Semejanza,

La Fisonomía de Nuestro Padre Celestial,

y por eso

Serán El Cumplimiento de Nuestra Gloria

y La Corona de Nuestra Cabeza”.

+ + + +

★

Nota:

LA REINA DEL CIELO CONTINÚA POR 24 DÍAS MÁS.

Son 31 Días de Visitas y Lecciones de nuestra Reina Madre.

Las encontrarás todas en un archivo de lectura adjunto en esta página web

https://fiatlallamadadelamoreterno.com

y en video en este link de

Hijos de La Luz de La Divina Voluntad

https://youtu.be/pAM2maUDyD8?si=An7fj9oLMezB5hdv

y Consagración a La Divina Voluntad con Los 31 Días en:

FIAT DIVINA VOLUNTAD

https://youtube.com/playlist?list=PL07RfwBl94DxgTmkJBY8uO38psgRJNM4j&si=wb1G8K8YZOB2U1XK

★

FIAT / La llamada de Dios a la criatura a la vocación del amor.

Canal de YouTube: https://youtube.com/@dianapatriciacuartasdv?si=Y4LnjyAqR6SeANu8Y4LnjyAqR6SeANu8s7

© 2025 Divina Voluntad FIAT / Todos los derechos reservados.