PENTECOSTÉS

LIBRO DE CIELO

EVANGELIOS

5/25/202618 min read

PENTECOSTÉS

Lectura del Santo Evangelio

Según San Juan.

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana,

estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos.

En esto Entró Jesús, Se Puso En Medio y les Dijo,

"Paz a vosotros."

Y Diciendo esto, les Enseñó Las Manos y El Costado,

y los discípulos se llenaron de alegría al ver Al Señor.

Jesús Repitió, "Paz a vosotros.

Como El Padre Me Ha Enviado, así también os Envío Yo.

Y Dicho Esto, Sopló sobre ellos y les Dijo,

Recibid El Espíritu Santo.

A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados.

A quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

PALABRA DEL SEÑOR

GLORIA A TI SEÑOR JESÚS

HOMILÍA DEL PBRO. SANTIAGO MARTIN:

Hoy la Iglesia celebra La Solemnidad de Pentecostés

y recuerda Aquel Día después de La Resurrección del Señor

En que Cristo Resucitado les Da El Espíritu Santo.

El Espíritu Santo, Tercera Persona de La Santísima Trinidad,

que Desciende Como Llamas de Fuego

que Llenan el Corazón de Amor Sobre La Virgen,

que no necesitaba llenar su corazón de amor

porque Ya Estaba a Rebosar,

pero también sobre los Apóstoles que sí lo necesitaban

de Amor y por Amor, de Sabiduría y de Valor.

Lo primero que hay que recordar es que nosotros Los Católicos

Creemos En Un Solo Dios, Un Dios Único que

Es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Tres Personas Distintas, pero Un Solo Dios Verdadero.

Tres Personas Distintas que Comparten

La Única Naturaleza Divina.

Meditaremos de ello la semana que viene cuando

contemplemos La Figura Espiritual y Real de La Santísima Trinidad.

En Esta Economía Trinitaria, es decir,

En Esta Misión de La Trinidad,

El Único Dios Lo Hace Todo,

pero Lo Va a Hacer a Través de Cada Una de

Las Tres Divinas Personas.

A Través del Padre Crea,

a Través del Hijo Redime

y a Través del Espíritu Santifica.

Quizá entenderíamos mejor esto si en vez de llamarle

Espíritu Santo,

Le Llamáramos

ESPÍRITU SANTIFICADOR

Porque decimos que El Padre Es Creador El que Crea,

que El Hijo Es Redentor El que Redime

y en cambio decimos que El Espíritu Es Santo

como si no tuviera otra cosa que hacer más que Ser El Santo.

El Espíritu Es Santo, por supuesto, y

SANTIFICADOR

El Espíritu que Santifica,

¿qué significa?

¿A quién Santifica?

Santifica a la persona.

Santifica a la persona Llenándola del Amor de Dios.

Y eso es lo primero que hoy tenemos que pedir, suplicar de rodillas.

insistentemente y no solo hoy, cada día.

Señor, Enamórame,

Lléname del Fuego de Tu Amor,

que mi alma se Consuma Con Ese Fuego Divino,

Con Ese Amor a Ti

que todo lo hace fácil, aunque sea difícil.

Uno que Gustó de Este Fuego del Espíritu Santo

fue San Juan de la Cruz, uno de los grandes místicos de España,

compañero de Santa Teresa de Jesús en la Reforma del Carmelo.

De él es esta maravillosa poesía:

¡Oh Llama de Amor Viva,

que tiernamente hieres de mi alma

en su más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva,

Acaba ya, Si Quieres;

Rompe la tela de Este Dulce Encuentro.

¡Oh Cauterio Suave!

¡Oh Regalada Llaga!

¡Oh Mano Blanda!

¡Oh Toque Delicado!

que a Vida Eterna Sabe y toda deuda Paga.

Matando, muerte en Vida, la has Trocado.

Esa Llama que Cayó Sobre La Virgen y Los Apóstoles,

Esa Llama de Amor Viva,

como la llamaba San Juan de la Cruz,

es la que tenemos que pedir.

¡Oh, Llama de Amor Viva,

que Tiernamente Hieres de mi alma

en el más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva, acaba ya, Si Quieres;

rompe la tela de Este Dulce Encuentro.

Bastaría compararnos a que darnos cuenta de que

El Amor Es Un Don que hay que pedir.

Pero es que acaso no fue El Señor el que Dijo,

"Pedid y se os Dará."

y puso aquel ejemplo maravilloso de

si un hijo le pide a su padre, ¿le va a dar a caso una serpiente?

Y no es Jesús y que a continuación Añade:

"Pedid El Espíritu Santo"

Señor, Quema mi corazón con La Llama de Amor Viva

Que Es Tu Espíritu.

ESPÍRITU SANTIFICADOR

Rompe ya la tela de Este Dulce Encuentro.

Pero eso es el aspecto individual.

Hay otra cosa importante que

aparece en este fragmento del Evangelio que he leído.

Termina este Evangelio de San Juan diciendo,

"Recibid el Espíritu Santo.

A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados."

Cuando La Iglesia siempre y ratificado

explícitamente en el Concilio Vaticano Segundo

dice que

El Sacerdote tiene Una Triple Misión,

Un Triple Servicio, Un Triple Ministerio.

Munus, en latín los munera, los servicios.

dice que esos servicios son el de *enseñar

y solo el Sacerdote y el Diácono que

participa ya en la Misión del Sacerdote

tiene el primer grado del Sacramento

del Orden Sacerdotal.

Solo puede él *leer El Evangelio y *hacer la Homilía,

además tiene la Misión de *cuidar,

de que las catequesis se hagan conforme a La Recta Doctrina.

Servicio de la enseñanza.

Tiene, dice, la Misión, el servicio de gobernar,

porque una casa sin gobierno es un caos

y porque no podemos entender el gobierno de nada.

Una familia, una empresa, incluso un país,

no digamos La Iglesia, que Es Una Obra Divina

desde la perspectiva de qué vamos a hacer,

lo que opine la mayoría.

Entonces, si la mayoría opina que en vez de consagrar con vino,

consagramos con Coca-Cola, ¿qué hay que hacer?

Pero hay un tercer servicio, un tercer Ministerio,

El de Santificar,

Está Relacionado con

LA MISIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

que les Da a Los Apóstoles

y a través de ellos a los Obispos

y a los Sacerdotes colaboradores de los Obispos.

Y ¿cómo lleva a cabo el Sacerdote el Ministerio de la Santificación?

a Través de Los Sacramentos.

Y hoy explícitamente se habla de un Sacramento,

el perdón de los pecados,

por supuesto La Eucaristía,

pero hoy, El Señor Habla del perdón de los pecados.

A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados.

¿Por qué?

Porque enseñando, el Sacerdote está indicando

Cuál Es El Camino Hacia Dios.

Gobernando, está impidiendo, cuando se gobierna bien,

naturalmente con Amor,

está impidiendo que los fieles se desvíen del Camino

como el pastor hace con sus ovejas.

Pero Santificando está ayudando a esos fieles

a que reciban por mediación suya La Gracia de Dios,

LA GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO

En La Eucaristía,

en el Bautismo, en el Perdón de los pecados.

Por eso hoy es un día para recordar

Que Este Camino de La Santidad Pasa Por

Conocer El Camino, La Palabra, El Mensaje,

Recorrer El Camino bajo la guía de los Apóstoles,

Recibir la ayuda que necesitamos por La Gracia.

Y si no hemos colaborado a La Gracia,

si somos pecadores, entonces Recibir El Sacramento que nos

Perdona esos pecados y nos permite volver a empezar.

Una cosa más,

EL ESPÍRITU SANTO

Actuó y no ha dejado de Actuar.

y no solamente a nivel individual,

Con Esa Llama de Amor Viva

que Tiernamente Hiere el corazón en su más profundo centro,

no solamente a Través de Los Sacramentos,

el de La Confesión, el de La Penitencia,

sino también a través de esos Dones

Extraordinarios que llamamos Los Carismas.

Los Carismas Son Medicinas,

Medicinas que El Espíritu Santo

Da Para Curar enfermedades.

No existe primero la medicina y luego la enfermedad.

No sé si algunas farmacéuticas hacen eso para enriquecerse,

pero la vida no es así.

Primero surge la enfermedad y luego la medicina.

La enfermedad es todo aquello que nos separa de Dios.

Enfermedad de tibieza, enfermedad de pecado, enfermedad de herejía.

Y El Espíritu Santo que no ha dejado nunca

de Ayudar, de Socorrer, de Cuidar,

de Santificar a esta Iglesia

que Es El Cuerpo Místico de Cristo,

Ha Estado Mandando y Manda

Continuamente Nuevos Dones, Nuevas Medicinas,

Nuevos Carismas

Para Hacer Frente a las nuevas enfermedades.

CUANDO EL ESPÍRITU SANTO VE

que en la sociedad y en La Iglesia por contagio,

empieza a ponerse en duda que

CRISTO ES VERDADERO DIOS,

Manda un Don, un Carisma

que Se Hace Manifiesto En El Concilio de Nicea,

donde Proclama

EL DOGMA DE LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO

y que después Se Hace Manifiesto En

Gigantes Espirituales como San Atanasio.

Y cuando empieza a ponerse en duda que

La Enseñanza de Jesucristo Sea Eterna,

con lo cual se está poniendo en duda

SU DIVINIDAD,

EL ESPÍRITU SANTO SUSCITA

hombres y mujeres que se levantan en medio del pueblo,

pecadores, valientes, para decir,

CRISTO ES DIOS Y SUS PALABRAS NO PASARÁN.

¿Cuántos de estos hay hoy para despertar las conciencias

de una Iglesia adormecida, drogada,

que no se da cuenta de que la están llevando al abismo

algunos malos pastores.

¿Cuántos de estos Valientes, hombres y mujeres,

Sacerdotes, Obispos, Laicos,

se han negado en estos años a aceptar que

El MENSAJE DE JESÚS

tenga que ser cambiado,

que tenga que ser adaptado al mundo?

Y cuando en el mundo se habla de los derechos humanos

y no se habla de

LOS DERECHOS DE DIOS,

También

EL ESPÍRITU SANTO HA SUSCITADO Y SUSCITA

Movimientos, Asociaciones, Congregaciones Religiosas

que Hablan del Amor de Dios,

pero También del Amor Debido a Dios.

Entre estos estamos nosotros, Franciscanos de María,

que hablamos del Agradecimiento Debido a Dios,

EL ESPÍRITU SANTO

nunca ha abandonado ni abandonará a

La Iglesia.

Lo que tenemos que hacer es

dejarnos Tocar en nuestro corazón por Esta

Llama de Amor Viva,

dejarnos Santificar con Los Sacramentos

y Confiar En que

EL ESPÍRITU SANTO SABE MUY BIEN

Hacia Dónde Guía a La Iglesia

y que Escribe Siempre Derecho,

aunque a veces los renglones parezcan torcidos

y también hay que colaborar con

EL ESPÍRITU SANTO,

por ejemplo, Uniéndose cada uno

según Aquello que le Dice El Propio Espíritu Santo En su corazón

a estas Familias Espirituales,

que son las Medicinas para cada época concreta.

ESPÍRITU SANTO,

Llena mi corazón del

FUEGO DE TU AMOR.

Sacúdeme por dentro,

ENAMÓRAME,

que salga de la pereza, de la tibieza,

para ponerme a tu disposición,

Para Amarte, Señor,

y Para Hacerte Amar Como Tú Te Mereces.

Que Así Sea.

LIBRO DE CIELO

Y EL ESPÍRITU SANTO

Volumen 2-1

Febrero 28, 1899

Por orden del confesor

Empiezo a Escribir lo que Pasa

Entre Nuestro Señor y yo día por día.

(1) Confieso la verdad, siento una gran repugnancia, es tanto el esfuerzo que debo hacer para vencerme, que sólo El Señor puede Saber el desgarro de mi alma.

Pero, ¡oh Santa Obediencia, qué atadura tan Potente Eres!

Sólo Tú Podías Vencerme y Superar todas mis repugnancias, que son como montes insuperables,

y Me atas a La Voluntad de Dios y del Confesor.

Pero, ¡oh! Esposo Santo, por cuan grande es el Sacrificio, otro tanto tengo necesidad de Ayuda,

no quiero otra cosa sino que me introduzcas en Tus brazos y me Sostengas.

Así, Asistida por Ti podré decir sólo la verdad, sólo por Tu Gloria y para confusión mía.

(2) Esta mañana, habiendo Celebrado La Misa el Confesor, he Recibido también La Comunión.

Mi mente se encontraba en un mar de confusión por causa de esta Obediencia

que me viene dada por el Confesor de escribir todo lo que pasa en mi interior.

Apenas he Recibido a Jesús he comenzado a decirle mis penas, especialmente mi insuficiencia

y tantas otras cosas, pero parecía que Jesús no daba importancia a lo mío y no respondía a nada.

Me ha venido una LUZ a mi mente y he dicho:

“Tal vez soy yo misma la causa de que Jesús no se muestre según Su Costumbre”.

Entonces con todo el corazón le he dicho: “¡Ah! mi Bien y mi Todo,

no te muestres conmigo tan indiferente, me despedazas el corazón por el dolor,

si es por lo Escrito, venga, que venga, aunque me cueste el Sacrificio de la vida te prometo hacerlo”.

Entonces Jesús ha Cambiado Aspecto y todo Benigno me ha Dicho:

(3) “¿De qué temes? ¿No te he asistido Yo las otras veces?

MI LUZ te Circundará por todas partes y así tú podrás Manifestarlo”.

(4) Mientras así Decía, no sé como he visto al Confesor junto a Jesús y El Señor le ha Dicho:

“Mira, todo lo que haces pasa al Cielo,

por eso ve la pureza con la cual debes obrar,

pensando que todos tus pasos, palabras y obras vienen a Mi Presencia,

Y Si Son Puros, Esto Es, Hechos Por Mí,

Yo Siento por ello un Gozo grandísimo y los Siento En Derredor Mío,

como tantos Mensajeros que me recuerdan continuamente de ti;

pero si son hechos por fines bajos y terrenos, siento fastidio”.

Y Mientras Así Decía, parecía que le tomaba las manos y levantándolas hacia El Cielo le Decía:

“Los ojos Siempre En Alto; Eres del Cielo, Obra Para El Cielo”.

(5) Mientras veía al Confesor y a Jesús que Así le Decía,

en mi mente me parecía que si se obrara así, sucedería como cuando una persona

debe desalojar una casa para mudarse a otra, ¿qué hace?

Primero manda todas las cosas y todo lo que ella tiene y después se va ella.

Así nosotros, primero mandamos nuestras obras a tomar el lugar para nosotros en El Cielo,

y después, cuando llegue nuestro tiempo iremos nosotros.

¡Oh, qué Hermoso Cortejo nos Harán!

(6) Ahora, mientras veía al Confesor, me acordé que me había dicho que debía Escribir sobre la Fe,

El Modo como Jesús me había Hablado sobre esta Virtud.

Mientras en esto pensaba, en un instante El Señor me ha Atraído de tal forma a Sí,

que me he sentido fuera de mí misma en El Cielo, junto con Jesús,

y me ha Dicho estas precisas Palabras:

(7) “La Fe Es Dios”.

(8) Pero estas dos Palabras contenían una LUZ Inmensa, que es imposible explicarlas,

pero como pueda lo diré:

En La Palabra “Fe” comprendía que La Fe Es Dios Mismo.

Así como el alimento material da vida al cuerpo para que no muera,

así La Fe da La Vida al alma; sin La Fe el alma está muerta.

La Fe Vivifica, La Fe Santifica, La Fe Espiritualiza al hombre

y lo Hace tener fijos los ojos En Un Ser Supremo,

de modo que nada aprende de las cosas de acá abajo,

y si las aprende, Las Aprende En Dios.

¡Oh! La Felicidad de un alma que Vive de Fe, su vuelo es siempre hacia El Cielo,

en todo lo que le sucede se mira siempre En Dios

y he aquí como en la tribulación La Fe la Eleva En Dios

y no se aflige, ni siquiera un lamento, sabiendo que no debe formar aquí su contento, sino en El Cielo.

Así si la alegría, la riqueza, los placeres, la circundan,

La Fe la Eleva En Dios y dice entre sí:

“¡Oh, cuánto más contenta y más rica seré en El Cielo!”

Así que de estos bienes terrenos toma fastidio, los desprecia, y se los pone bajo los pies.

A mí me parece que a un alma que Vive de Fe, le sucede como a una persona que posee

millones y millones de monedas y hasta reinos enteros, y otra persona le quiere ofrecer un centavo.

Ahora, ¿qué diría aquella? ¿No se indignaría, no se lo arrojaría a la cara?

Y agrego: ¿Y si ese centavo estuviera todo enlodado, como son las cosas terrenas,

y además, si le fuera dado sólo en préstamo? Entonces ella diría: “Inmensas riquezas gozo y poseo,

¿y tú osas ofrecerme este vil centavo tan enlodado y por poco tiempo?”

Yo creo que voltearía enseguida la mirada y no aceptaría el don.

Así hace el alma que Vive de Fe respecto a las cosas terrenas.

(9) Ahora vayamos otra vez a la idea del alimento:

El cuerpo, tomando el alimento no sólo se sostiene, sino que participa de la sustancia del alimento

que se transforma en el mismo cuerpo.

Ahora así el alma que Vive de Fe; como La Fe Es Dios mismo,

el alma viene a Vivir del Mismo Dios,

y Alimentándose del Mismo Dios Viene a Participar de La Sustancia de Dios,

y Participando Viene a Semejarse a Él

y a Transformarse Con El Mismo Dios,

por lo tanto al alma que Vive de Fe le Sucede que

Santo Es Dios, Santa Es el alma; Potente Dios, Potente el alma;

Sabio, Fuerte, Justo Dios, Sabia, Fuerte, Justa el alma,

y Así de Todos Los demás Atributos de Dios.

En Suma, el alma Llega a Ser un Pequeño Dios.

¡Oh, La Bienaventuranza de esta alma en la tierra, para ser luego más Bienaventurada en El Cielo!.

(10) Comprendí también que lo que Significan Esas Palabras que El Señor Dice a sus almas Predilectas:

“Te Desposaré En La Fe”.

Que El Señor En Este Místico Desposorio Viene a Dotar a las almas de Sus Mismas Virtudes.

Me parece como dos esposos que uniendo sus propiedades,

no se disciernen más las cosas del uno y las del otro y ambos se hacen dueños de todo.

Pero en nuestro caso, el alma es pobre,

Todo El Bien Es Por Parte del Señor

que La Vuelve Partícipe de Sus Sustancias.

(11) Vida del alma Es Dios, La Fe Es Dios

y el alma poseyendo La Fe, Viene a Injertar en sí todas las demás Virtudes,

de manera que La Fe está como Rey en el corazón

y las demás Virtudes están a su alrededor,

como súbditas Sirviendo a La Fe,

así que las mismas Virtudes, sin La Fe,

son Virtudes que no tienen vida.

(12) Me parece a mí que Dios en dos Modos Comunica La Fe al hombre:

La Primera es en El Santo Bautismo;

La Segunda es cuando Dios Bendito, Depositando una Partecita de Su Sustancia en el alma,

Le Comunica la Virtud de Hacer Milagros,

como la de poder resucitar a los muertos, sanar a los enfermos, detener el sol y demás.

¡Oh, si el mundo tuviera Fe, se cambiaría en un Paraíso terrestre!.

(13) ¡Oh! Cuán Alto y Sublime es el Vuelo del alma que se Ejercita En La Fe.

A mí me parece que el alma, Ejercitándose En La Fe,

hace como aquellos tímidos pajaritos que temiendo ser tomados presos por los cazadores

o bien por cualquier otra insidia, hacen su morada en la cima de los árboles, o bien en las alturas,

cuando después son obligados a tomar el alimento descienden, toman el alimento

y rápidamente vuelan a su morada; y alguno, más prudente, toma el alimento y ni siquiera se lo come en la tierra,

para estar más seguro se lo lleva a la cima de los árboles y allá se lo come.

Así el alma que Vive de Fe, es tan tímida de las cosas terrenas,

que por temor de ser asechada, ni siquiera les dirige una mirada,

su morada está en lo alto, encima de todas las cosas de la tierra

y especialmente En Las Llagas de Jesucristo,

y Desde Dentro de Aquellas Beatas Moradas Gime,

Llora, Reza y Sufre Junto con su Esposo Jesús

sobre la condición y miseria en que yace el género humano.

Mientras ella Vive En Esas Moradas de Las Llagas de Jesús,

El Señor le Da una Partecita de Sus Virtudes,

y el alma Siente en sí Aquellas Virtudes como si fueran suyas,

pero sin embargo advierte que si bien las ve suyas,

El Poseerlas Le Es Dado, que Han Sido Comunicadas Por El Señor.

Sucede como a una persona que ha recibido un don que ella no poseía, ahora ¿qué hace?

Lo toma y se hace dueña de él, pero cada vez que lo mira dice entre sí:

“Esto es mío, pero me fue dado por esa persona”.

Así hace el alma a la cual El Señor Desprendiendo de Sí una Partecita de Su Ser Divino,

La Cambia En Sí Mismo.

(14) Ahora, esta alma, cómo aborrece el pecado, pero al mismo tiempo compadece a los demás,

ruega por aquél que ve que camina en el camino del precipicio,

se Une Junto con Jesucristo y se Ofrece Víctima para Sufrir y así Aplacar La Divina Justicia

y para Librar a las criaturas de los merecidos castigos,

y si fuese necesario el Sacrificio de su vida

¡oh! de buena gana lo haría para La Salvación de una sola alma.

(15) Habiéndome dicho el confesor que le explicara como veo La Divinidad de Nuestro Señor,

le he respondido que era imposible saberle decir algo, pero en la noche se me Apareció El Bendito Jesús

y casi me Reprendió por esta negación mía y entonces me Hizo Relampaguear

Como Dos Rayos Luminosísimos;

con el Primero comprendí en mi inteligencia que La Fe Es Dios y Dios Es La Fe.

Ya intenté decir alguna cosa sobre La Fe, ahora trataré de decir como Veo a Dios,

y Este Fue El Segundo Rayo.

(16) Ahora, mientras me encuentro fuera de mí misma y

encontrándome en lo alto de Los Cielos

me ha parecido Ver a Dios Dentro de UNA LUZ

y Él mismo parecía también Luz y en esta Luz se encontraba

Belleza, Fuerza, Sabiduría, Inmensidad, Altura, Profundidad sin límites ni confines,

así que también En El Aire que respiramos Es Dios Mismo que Se Respira,

así que cada uno lo puede hacer como vida propia, como de hecho lo es.

Así que ninguna cosa le Escapa y ninguna le Puede Escapar.

Esta LUZ parece que sea toda Voz sin que hable,

Toda Obrante mientras siempre Reposa;

Se Encuentra por todas partes sin estorbar en nada,

y mientras se encuentra en todas partes, tiene también Su Centro.

¡Oh Dios, Cómo Eres Incomprensible!,

Te veo, Te siento, Eres mi Vida, Te Restringes en mí,

mientras Quedas siempre Inmenso y nada pierdes de Ti,

sin embargo me siento balbuceante y me parece no saber ni decir nada.

(17) Para poderme explicar mejor según nuestro lenguaje humano,

diré que Veo una Sombra de Dios en todo lo Creado,

porque en todo lo Creado, dónde ha Arrojado La Sombra de Su Belleza,

donde Sus Perfumes, dónde Su Luz, como en el sol, donde yo veo una Sombra Especial de Dios,

Lo Veo como Delineado en este astro, que es como rey de los planetas.

¿Qué cosa es el sol? No es otra cosa que un globo de fuego,

uno es el globo, pero muchos son los rayos,

de modo que entonces podemos comprender fácilmente:

(18) 1° El globo Es Dios, Los Rayos los inmensos Atributos de Dios.

(19) 2°. El sol es fuego, pero al mismo tiempo es luz y es calor,

Así que La Santísima Trinidad Está Representada en el sol:

El Fuego Es El Padre,

La Luz Es El Hijo,

El Calor Es El Espíritu Santo,

pero uno es el sol,

y así como no se puede dividir El Fuego de La Luz y del Calor,

Así Una Es La Potencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,

que Entre Ellos no se pueden realmente separar.

Y Así como El Fuego en el mismo instante Produce La Luz y El Calor,

Así que no se puede Concebir El Fuego sin Concebirse también La Luz y El Calor,

Así no se puede Concebir al Padre antes del Hijo y del Espíritu Santo

y Así Recíprocamente, Tienen Los Tres El Mismo Principio Eterno.

(20) Agrego que la luz del sol se expande por todas partes; Así Dios,

Con Su Inmensidad dondequiera Penetra,

sin embargo recordemos que no es más que una sombra,

porque el sol no llegaría a donde no puede penetrar con su luz,

pero Dios Penetra dondeQuiera.

Dios Es Espíritu Purísimo

y nosotros lo podemos simbolizar en el sol

que hace penetrar sus rayos dondequiera, sin que ninguno los pueda tomar entre las manos,

Dios Mira todo, las iniquidades, las infamias de los hombres y

Él Queda Siempre Lo Que Es, Puro, Santo, Inmaculado.

Sombra de Dios es el sol que manda su luz sobre las inmundicias y queda inmaculado,

expande su luz en el fuego y no se quema,

en el mar, en los ríos y no se ahoga,

da luz a todos, fecunda todo, da vida a todo con su calor y

no empobrece de luz, ni pierde nada de su calor y mucho más,

mientras hace tanto bien a todos, él de ninguno tiene necesidad y

queda siempre lo que es, majestuoso, resplandeciente, sin cambiarse jamás.

¡Oh! Cómo Se Representan Bien en el sol Las Cualidades Divinas,

Dios, Con Su Inmensidad Se Encuentra en el fuego y no arde, en el mar y no se ahoga,

bajo nuestros pasos y no lo pisamos, Da a todos y no empobrece y de nadie tiene necesidad,

Ve todo, más bien Es Todo Ojos y no hay cosa que no Sienta,

Está al día de cada fibra de nuestro corazón, de cada pensamiento de nuestra mente,

y Siendo Espíritu Purísimo no tiene ni oídos, ni ojos,

y Pase lo que Pase no cambia jamás.

El sol, invistiendo al mundo con su luz no se fatiga, Así Dios,

Dando Vida a todos, Ayudando y Rigiendo al mundo, no se fatiga.

Para no gozar más la luz del sol y sus benéficos efectos, el hombre puede esconderse,

puede poner obstáculos, pero al sol nada le hace, permanece como es,

el mal caerá todo sobre el hombre.

Así el pecador, con el pecado puede alejarse de Dios y no gozar más Sus Benéficos Influjos,

pero a Dios nada le Hace, todo el mal es suyo.

(21) También la redondez del sol me Simboliza La Eternidad de Dios,

que no tiene ni principio ni fin.

La misma luz penetrante del sol, que nadie puede contener en su ojo,

y que si alguien quisiera mirarlo fijamente en pleno mediodía quedaría deslumbrado,

y si el sol se quisiera acercar al hombre, éste quedaría reducido a cenizas.

ASÍ DEL SOL DIVINO,

ninguna mente Creada puede restringirlo en su pequeña mente

para Comprenderlo en todo lo que Es,

y si quisiera esforzarse quedaría deslumbrada y confundida,

y si Este Sol Divino Quisiera Hacer Ostentación de Todo Su Amor,

Haciéndoselo Sentir al hombre mientras está aun en carne mortal,

el hombre quedaría incinerado.

Por lo tanto, Dios Ha Puesto una Sombra de Sí

y de Sus Perfecciones en todo lo Creado,

así que parece que Lo Vemos y Lo Tocamos

y Por Él Quedamos Tocados Continuamente.

(22) Además de esto, después de que El Señor Dijo Aquellas Palabras:

“La Fe Es Dios”.

Yo le dije: “Jesús, ¿me quieres?”

(23) Y Él ha Agregado:

“Y tú, ¿Me Quieres?”

(24) Yo enseguida he dicho:

“Sí, Jesús, y Tú lo Sabes, que sin Ti siento que me falta la vida”.

(25) “Pues Bien”. Ha Añadido Jesús.

“Tú Me Quieres, Yo también, por lo tanto Amémonos

y Estemos Siempre Juntos”.

(26) Así ha terminado por esta mañana. Ahora,

¿quién puede decir cuánto ha Comprendido mi mente de Este

SOL DIVINO?

Me parece Verlo y Tocarlo por todas partes, es más, me siento Revestida por Él

dentro y fuera de mí misma, pero mi capacidad es pequeña, pequeña,

que mientras parece que Comprende alguna cosa de Dios,

al Verlo parece que no he comprendido nada,

más bien me parece haber dicho disparates,

espero que Jesús me los Perdone.

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