PENTECOSTÉS

LIBRO DE CIELO

EVANGELIOS

5/25/202630 min read

PENTECOSTÉS

Lectura del Santo Evangelio

Según San Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana,

estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos.

En esto Entró Jesús, Se Puso En Medio y les Dijo,

"Paz a vosotros."

Y Diciendo esto, les Enseñó Las Manos y El Costado,

y los discípulos se llenaron de alegría al ver Al Señor.

Jesús Repitió, "Paz a vosotros.

Como El Padre Me Ha Enviado, así también os Envío Yo.

Y Dicho Esto, Sopló sobre ellos y les Dijo,

Recibid El Espíritu Santo.

A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados.

A quienes se los retengáis, les quedan retenidos".

PALABRA DEL SEÑOR

GLORIA A TI SEÑOR JESÚS

HOMILÍA DEL PBRO. SANTIAGO MARTIN:

Hoy la Iglesia celebra La Solemnidad de Pentecostés

y recuerda Aquel Día después de La Resurrección del Señor

En que Cristo Resucitado les Da El Espíritu Santo.

El Espíritu Santo, Tercera Persona de La Santísima Trinidad,

que Desciende Como Llamas de Fuego

que Llenan el Corazón de Amor Sobre La Virgen,

que no necesitaba llenar su corazón de amor

porque Ya Estaba a Rebosar,

pero también sobre los Apóstoles que sí lo necesitaban

de Amor y por Amor, de Sabiduría y de Valor.

Lo primero que hay que recordar es que nosotros Los Católicos

Creemos En Un Solo Dios, Un Dios Único que

Es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Tres Personas Distintas, pero Un Solo Dios Verdadero.

Tres Personas Distintas que Comparten

La Única Naturaleza Divina.

Meditaremos de ello la semana que viene cuando

contemplemos La Figura Espiritual y Real de La Santísima Trinidad.

En Esta Economía Trinitaria, es decir,

En Esta Misión de La Trinidad,

El Único Dios Lo Hace Todo,

pero Lo Va a Hacer a Través de Cada Una de

Las Tres Divinas Personas.

A Través del Padre Crea,

a Través del Hijo Redime

y a Través del Espíritu Santifica.

Quizá entenderíamos mejor esto si en vez de llamarle

Espíritu Santo,

Le Llamáramos

ESPÍRITU SANTIFICADOR

Porque decimos que El Padre Es Creador El que Crea,

que El Hijo Es Redentor El que Redime

y en cambio decimos que El Espíritu Es Santo

como si no tuviera otra cosa que hacer más que Ser El Santo.

El Espíritu Es Santo, por supuesto, y

SANTIFICADOR

El Espíritu que Santifica,

¿qué significa?

¿A quién Santifica?

Santifica a la persona.

Santifica a la persona Llenándola del Amor de Dios.

Y eso es lo primero que hoy tenemos que pedir, suplicar de rodillas.

insistentemente y no solo hoy, cada día.

Señor, Enamórame,

Lléname del Fuego de Tu Amor,

que mi alma se Consuma Con Ese Fuego Divino,

Con Ese Amor a Ti

que todo lo hace fácil, aunque sea difícil.

Uno que Gustó de Este Fuego del Espíritu Santo

fue San Juan de la Cruz, uno de los grandes místicos de España,

compañero de Santa Teresa de Jesús en la Reforma del Carmelo.

De él es esta maravillosa poesía:

¡Oh Llama de Amor Viva,

que tiernamente hieres de mi alma

en su más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva,

Acaba ya, Si Quieres;

Rompe la tela de Este Dulce Encuentro.

¡Oh Cauterio Suave!

¡Oh Regalada Llaga!

¡Oh Mano Blanda!

¡Oh Toque Delicado!

que a Vida Eterna Sabe y toda deuda Paga.

Matando, muerte en Vida, la has Trocado.

Esa Llama que Cayó Sobre La Virgen y Los Apóstoles,

Esa Llama de Amor Viva,

como la llamaba San Juan de la Cruz,

es la que tenemos que pedir.

¡Oh, Llama de Amor Viva,

que Tiernamente Hieres de mi alma

en el más profundo centro!

Pues ya no eres esquiva, acaba ya, Si Quieres;

rompe la tela de Este Dulce Encuentro.

Bastaría compararnos a que darnos cuenta de que

El Amor Es Un Don que hay que pedir.

Pero es que acaso no fue El Señor el que Dijo,

"Pedid y se os Dará."

y puso aquel ejemplo maravilloso de

si un hijo le pide a su padre, ¿le va a dar a caso una serpiente?

Y no es Jesús y que a continuación Añade:

"Pedid El Espíritu Santo"

Señor, Quema mi corazón con La Llama de Amor Viva

Que Es Tu Espíritu.

ESPÍRITU SANTIFICADOR

Rompe ya la tela de Este Dulce Encuentro.

Pero eso es el aspecto individual.

Hay otra cosa importante que

aparece en este fragmento del Evangelio que he leído.

Termina este Evangelio de San Juan diciendo,

"Recibid el Espíritu Santo.

A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados."

Cuando La Iglesia siempre y ratificado

explícitamente en el Concilio Vaticano Segundo

dice que

El Sacerdote tiene Una Triple Misión,

Un Triple Servicio, Un Triple Ministerio.

Munus, en latín los munera, los servicios.

dice que esos servicios son el de *enseñar

y solo el Sacerdote y el Diácono que

participa ya en la Misión del Sacerdote

tiene el primer grado del Sacramento

del Orden Sacerdotal.

Solo puede él *leer El Evangelio y *hacer la Homilía,

además tiene la Misión de *cuidar,

de que las catequesis se hagan conforme a La Recta Doctrina.

Servicio de la enseñanza.

Tiene, dice, la Misión, el servicio de gobernar,

porque una casa sin gobierno es un caos

y porque no podemos entender el gobierno de nada.

Una familia, una empresa, incluso un país,

no digamos La Iglesia, que Es Una Obra Divina

desde la perspectiva de qué vamos a hacer,

lo que opine la mayoría.

Entonces, si la mayoría opina que en vez de consagrar con vino,

consagramos con Coca-Cola, ¿qué hay que hacer?

Pero hay un tercer servicio, un tercer Ministerio,

El de Santificar,

Está Relacionado con

LA MISIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

que les Da a Los Apóstoles

y a través de ellos a los Obispos

y a los Sacerdotes colaboradores de los Obispos.

Y ¿cómo lleva a cabo el Sacerdote el Ministerio de la Santificación?

a Través de Los Sacramentos.

Y hoy explícitamente se habla de un Sacramento,

el perdón de los pecados,

por supuesto La Eucaristía,

pero hoy, El Señor Habla del perdón de los pecados.

A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados.

¿Por qué?

Porque enseñando, el Sacerdote está indicando

Cuál Es El Camino Hacia Dios.

Gobernando, está impidiendo, cuando se gobierna bien,

naturalmente con Amor,

está impidiendo que los fieles se desvíen del Camino

como el pastor hace con sus ovejas.

Pero Santificando está ayudando a esos fieles

a que reciban por mediación suya La Gracia de Dios,

LA GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO

En La Eucaristía,

en el Bautismo, en el Perdón de los pecados.

Por eso hoy es un día para recordar

Que Este Camino de La Santidad Pasa Por

Conocer El Camino, La Palabra, El Mensaje,

Recorrer El Camino bajo la guía de los Apóstoles,

Recibir la ayuda que necesitamos por La Gracia.

Y si no hemos colaborado a La Gracia,

si somos pecadores, entonces Recibir El Sacramento que nos

Perdona esos pecados y nos permite volver a empezar.

Una cosa más,

EL ESPÍRITU SANTO

Actuó y no ha dejado de Actuar.

y no solamente a nivel individual,

Con Esa Llama de Amor Viva

que Tiernamente Hiere el corazón en su más profundo centro,

no solamente a Través de Los Sacramentos,

el de La Confesión, el de La Penitencia,

sino también a través de esos Dones

Extraordinarios que llamamos Los Carismas.

Los Carismas Son Medicinas,

Medicinas que El Espíritu Santo

Da Para Curar enfermedades.

No existe primero la medicina y luego la enfermedad.

No sé si algunas farmacéuticas hacen eso para enriquecerse,

pero la vida no es así.

Primero surge la enfermedad y luego la medicina.

La enfermedad es todo aquello que nos separa de Dios.

Enfermedad de tibieza, enfermedad de pecado, enfermedad de herejía.

Y El Espíritu Santo que no ha dejado nunca

de Ayudar, de Socorrer, de Cuidar,

de Santificar a esta Iglesia

que Es El Cuerpo Místico de Cristo,

Ha Estado Mandando y Manda

Continuamente Nuevos Dones, Nuevas Medicinas,

Nuevos Carismas

Para Hacer Frente a las nuevas enfermedades.

CUANDO EL ESPÍRITU SANTO VE

que en la sociedad y en La Iglesia por contagio,

empieza a ponerse en duda que

CRISTO ES VERDADERO DIOS,

Manda un Don, un Carisma

que Se Hace Manifiesto En El Concilio de Nicea,

donde Proclama

EL DOGMA DE LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO

y que después Se Hace Manifiesto En

Gigantes Espirituales como San Atanasio.

Y cuando empieza a ponerse en duda que

La Enseñanza de Jesucristo Sea Eterna,

con lo cual se está poniendo en duda

SU DIVINIDAD,

EL ESPÍRITU SANTO SUSCITA

hombres y mujeres que se levantan en medio del pueblo,

pecadores, valientes, para decir,

CRISTO ES DIOS Y SUS PALABRAS NO PASARÁN.

¿Cuántos de estos hay hoy para despertar las conciencias

de una Iglesia adormecida, drogada,

que no se da cuenta de que la están llevando al abismo

algunos malos pastores.

¿Cuántos de estos Valientes, hombres y mujeres,

Sacerdotes, Obispos, Laicos,

se han negado en estos años a aceptar que

El MENSAJE DE JESÚS

tenga que ser cambiado,

que tenga que ser adaptado al mundo?

Y cuando en el mundo se habla de los derechos humanos

y no se habla de

LOS DERECHOS DE DIOS,

También

EL ESPÍRITU SANTO HA SUSCITADO Y SUSCITA

Movimientos, Asociaciones, Congregaciones Religiosas

que Hablan del Amor de Dios,

pero También del Amor Debido a Dios.

Entre estos estamos nosotros, Franciscanos de María,

que hablamos del Agradecimiento Debido a Dios,

EL ESPÍRITU SANTO

nunca ha abandonado ni abandonará a

La Iglesia.

Lo que tenemos que hacer es

dejarnos Tocar en nuestro corazón por Esta

Llama de Amor Viva,

dejarnos Santificar con Los Sacramentos

y Confiar En que

EL ESPÍRITU SANTO SABE MUY BIEN

Hacia Dónde Guía a La Iglesia

y que Escribe Siempre Derecho,

aunque a veces los renglones parezcan torcidos

y también hay que colaborar con

EL ESPÍRITU SANTO,

por ejemplo, Uniéndose cada uno

según Aquello que le Dice El Propio Espíritu Santo En su corazón

a estas Familias Espirituales,

que son las Medicinas para cada época concreta.

ESPÍRITU SANTO,

Llena mi corazón del

FUEGO DE TU AMOR.

Sacúdeme por dentro,

ENAMÓRAME,

que salga de la pereza, de la tibieza,

para ponerme a tu disposición,

Para Amarte, Señor,

y Para Hacerte Amar Como Tú Te Mereces.

Que Así Sea.

LIBRO DE CIELO

Y EL ESPÍRITU SANTO

Volumen 18-11

Noviembre 5, 1925

Los Gemidos del Espíritu Santo En Los Sacramentos.

Correspondencia de amor del alma.

(1) Estaba según mi costumbre Fundiéndome En El Santo Querer Divino

y buscaba, por cuanto me era posible, corresponder con mi pequeño Amor a mi Jesús

por todo lo que ha Hecho En La Redención,

y mi Amable y Dulce Amor Jesús,

Moviéndose en mi interior me ha Dicho:

(2) “Hija Mía, con tu vuelo En Mi Voluntad

ponte en todos Los Sacramentos Instituidos por Mí,

desciende en el fondo de Ellos

para darme tu pequeña correspondencia de Amor.

¡Oh! Cuántas Lágrimas Mías secretas encontrarás en Ellos,

Cuántos Suspiros amargos, Cuántos Gemidos ahogados del

ESPÍRITU SANTO,

Su Gemido Es Continuo por Las tantas Desilusiones de Nuestro Amor.

Los Sacramentos Fueron Instituidos Para Continuar Mi Vida

sobre la tierra en medio de Mis hijos,

pero, ¡Ay de Mí, Cuántos Dolores!

Por eso Siento la necesidad de tu pequeño Amor,

será pequeño, pero Mi Voluntad Me lo Hará Grande;

Mi Amor no tolera para quien debe Vivir En Mi Voluntad,

que no se Asocie a Mis Dolores

y que no me dé su pequeña correspondencia de Amor

por todo lo que He Hecho y Sufro,

por eso hija Mía, ve como Gime Mi Amor

En Los Sacramentos:

(3) Si Veo Bautizar al recién nacido Lloro de Dolor,

porque mientras con El Bautismo le Restituyo la Inocencia,

Reencuentro de nuevo a Mi hijo,

le Restituyo Los Derechos perdidos sobre La Creación,

le Sonrío de Amor y Complacencia,

le Pongo en Fuga al enemigo,

a fin de que no tenga más derecho sobre él,

lo Confío a Los Ángeles,

todo El Cielo le Hace Fiesta,

pero rápidamente La Sonrisa se Me Cambia En Dolor,

La Fiesta en luto,

Veo que aquel Bautizado será un enemigo Mío,

un nuevo Adán,

y quizá también un alma perdida.

¡Oh! Cómo Gime Mi Amor en cada Bautismo,

especialmente si se agrega que el Ministro que Bautiza

no lo hace con el respeto, dignidad y decoro que conviene a un Sacramento

Que Contiene La Nueva Regeneración.

¡Ay! Muchas veces se está más atento a una bagatela, a una escena cualquiera

que a Administrar un Sacramento,

ASÍ QUE MI AMOR

Se Siente Herir por el bautizante y por el bautizado

y Gime con Gemidos Inenarrables.

¿No quisieras tú darme por cada Bautismo una correspondencia de Amor,

un gemido Amoroso para Hacer Compañía a Mis Dolientes Gemidos?

(4) Pasa al Sacramento de La Confirmación,

¡Ay, Cuántos Suspiros amargos!

Mientras que con La Confirmación le Devuelvo el Ánimo,

le Restituyo las Fuerzas perdidas

Volviéndolo Invencible ante todos los enemigos,

ante sus pasiones,

Viene Admitido en Las Filas de Las Milicias de su Creador

a Fin de que Milite Para Adquirir La Patria Celestial,

EL ESPÍRITU SANTO

le Vuelve a Dar Su Beso Amoroso,

le Prodiga mil Caricias y Se Ofrece Como Compañero de su vida,

pero muchas veces Se Siente Restituir el beso del traidor,

despreciar Sus Caricias y huir de Su Compañía.

Cuántos Gemidos, cuántos Suspiros para que vuelva,

Cuántas Voces Secretas al corazón a quien huye de Él,

Hasta Cansarse Por Su Hablar; pero qué, en vano.

Por eso, ¿no quieres tú poner tu correspondencia de Amor,

el beso Amoroso, tu compañía al

ESPÍRITU SANTO

Que Gime por tanto desconocimiento que le Hacen?

(5) Pero no te detengas,

vuela aún y escucharás Los Gemidos Angustiosos del

ESPÍRITU SANTO

En El Sacramento de La Penitencia.

¡Cuánta ingratitud, cuántos abusos y profanaciones

por parte de quien lo administra

y por parte de quien lo recibe!

En Este Sacramento Mi Sangre Se Pone En Acto

sobre el pecador arrepentido para Descender a su alma

para Lavarlo, para Embellecerlo, Sanarlo y Fortificarlo,

para Restituirle La Gracia perdida,

para Ponerle en las manos Las Llaves del Cielo

que el pecado le había arrancado,

para Sellar sobre su frente El Beso Pacífico del Perdón;

pero, ¡Ay! Cuántos Gemidos Desgarradores

Al Ver acercarse a las almas a este Sacramento de La Penitencia

sin dolor, por costumbre, casi por un desahogo del corazón humano;

otras, horrible es decirlo, en vez de ir a encontrar

la vida del alma, de La Gracia,

van a encontrar la muerte,

a desahogar sus pasiones,

así que El Sacramento se reduce

a una burla, a una buena charla,

y Mi Sangre en vez de Descender en ellas como Lavado,

Desciende Como Fuego

que las esteriliza mayormente.

Así que en cada Confesión

Nuestro Amor Llora Inconsolablemente, y Sollozando Repite:

‘Ingratitud humana, cómo eres grande,

por todas partes buscas Ofenderme,

y mientras te Ofrezco La Vida

tú cambias en muerte

La Misma Vida que te Ofrezco”.

Ve entonces Cómo Nuestros Gemidos Esperan tu correspondencia de Amor

En El Sacramento de La Penitencia.

(6) Tu Amor no se detenga, recorra todos Los Tabernáculos,

Cada Hostia Sacramental, y

En Cada Hostia oirás Gemir al

ESPÍRITU SANTO

Con Dolor Inenarrable.

El Sacramento de La Eucaristía

no es sólo Su Vida que reciben las almas,

sino Es Mi Misma Vida

Que Se Da a ellas,

Así que El Fruto de este Sacramento Es

Formar Mi Vida en ellas,

y Cada Comunión Sirve Para Hacer Crecer Mi Vida,

Para Desarrollarla de modo de poder decir:

‘Yo soy otro Cristo’.

Pero, ¡Ay de Mí! qué pocos lo Aprovechan,

es más, cuántas veces Desciendo en los corazones

y Me Hacen encontrar las armas para Herirme,

y Me repiten La Tragedia de Mi Pasión,

y en cuanto se consumen las especies Sacramentales,

en vez de Incitarme a Quedar con ellas

Soy Obligado a Salir Bañado en Lágrimas,

Llorando Mi Suerte Sacramental,

y no encuentro quién calme Mi Llanto y Mis Gemidos Dolientes.

Si tú pudieses romper los velos de la Hostia que Me Cubren,

Me Encontrarías Bañado en Llanto

Conociendo La Suerte que Me Espera al Descender en los corazones.

Por eso tu correspondencia de Amor por Cada Hostia sea continuo,

Para Calmarme El Llanto

y Volver Menos Dolorosos Los Gemidos del

ESPÍRITU SANTO.

(7) No te detengas,

de otra manera no te encontraremos siempre Junto En Nuestros Gemidos

y En Nuestras Lágrimas Secretas,

Sentiremos el vacío de tu correspondencia de Amor.

Desciende En El Sacramento del Orden,

aquí sí, encontrarás Nuestros más Íntimos Dolores Escondidos,

Las Lágrimas más amargas,

Los Gemidos más desgarradores.

El Orden Constituye al hombre a una Altura Suprema,

de un Carácter Divino,

lo Hace el Repetidor de Mi Vida,

El Administrador de Los Sacramentos,

El Revelador de Mis Secretos,

de Mi Evangelio, de La Ciencia Más Sagrada,

El Pacificador entre El Cielo y la tierra,

El Portador de Jesús a las almas;

pero, ¡Ay de Mí!

Cuántas veces Vemos en el Ordenado que será un nuevo Judas,

un usurpador del Carácter que le Ha Sido Impreso.

¡Oh! Cómo Gime

EL ESPÍRITU SANTO

al Ver en el Ordenado arrancarse las cosas más Sagradas,

El Carácter más Grande que existe entre El Cielo y la tierra;

cuántas profanaciones,

cada acto de este Ordenado, hecho no según el Carácter impreso,

Será Un Grito de Dolor, Un Llanto amargo,

Un Gemido desgarrador.

El Orden es El Sacramento que encierra todos los demás Sacramentos juntos,

por eso si el Ordenado sabe conservar en sí, íntegro el Carácter recibido,

pondrá casi a salvo todos los otros Sacramentos,

será él el defensor y el salvador del Mismo Jesús.

Por eso, no viendo esto en el Ordenado, Nuestros Dolores Se Concentran Más,

Nuestros Gemidos Se Vuelven Más Continuos y Dolientes,

por eso corra tu correspondencia de Amor en cada acto Sacerdotal

para hacer compañía al Amor Gimiente del

ESPÍRITU SANTO.

(8) Pon atento el oído de tu corazón y escucha Nuestros Profundos Gemidos

En El Sacramento del Matrimonio.

¡Cuántos desórdenes en él!

El Matrimonio fue elevado por Mí a Sacramento

para poner en él un Vínculo Sagrado,

El Símbolo de La Trinidad Sacrosanta,

El Amor Divino que Ella Encierra,

así que El Amor que debía reinar

en el padre, en la madre y en los hijos,

la concordia, la paz,

Debía Simbolizar a La Familia Celestial.

Así que debía tener sobre la tierra tantas otras familias Semejantes a

LA FAMILIA DEL CREADOR,

destinadas a poblar la tierra como otros tantos ángeles terrestres,

Para Conducirlos a Poblar Las Regiones Celestes. Pero,

¡Ay! Cuántos Gemidos al Ver formar en el matrimonio familias de pecado,

que simbolizan el infierno

con la discordia, con el desamor, con el odio,

que pueblan la tierra como tantos ángeles rebeldes que servirán para poblar el infierno.

EL ERSPÍRITU SANTO

Gime Con Gemidos desgarradores en cada matrimonio

al Ver formar en la tierra tantas cuevas infernales.

Por eso pon tu correspondencia de Amor en cada matrimonio,

en cada criatura que Viene a la luz,

así tu gemido Amoroso Volverá menos Dolientes Nuestros Gemidos Continuos.

(9) Nuestros Gemidos no han terminado aún,

por eso tu correspondencia de Amor llegue al lecho del moribundo

cuando le es Administrado

El Sacramento de La Extrema Unción.

Pero, ¡Ay! Cuántos Gemidos,

Cuántas Lágrimas Nuestras Secretas,

Este Sacramento Contiene La Virtud de Poner a Salvo

a cualquier costo al pecador agonizante,

Es La Confirmación de La Santidad a los buenos y a Los Santos,

Es El Último Vínculo que Pone, con Su Unción,

entre la criatura y Dios,

Es El Sello del Cielo que Imprime en el alma Redimida,

Es La Infusión de Los Méritos del Redentor

Para Enriquecerla, Purificarla y Embellecerla,

Es La Última Pincelada que Da

EL EPÍRITU SANTO

para disponerla a partir de la tierra para

Hacerla Comparecer Ante su Creador.

En Suma, Con La Extrema Unción

Es El Último Desahogo de Nuestro Amor

y la última Vestidura del alma,

es el Ordenamiento de todas las obras buenas,

por esto Obra en Modo sorprendente en los vivos a

LA GRACIA;

Con La Extrema Unción el alma es Cubierta como por

Un Rocío Celestial

que le apaga como de un solo soplo las pasiones,

el apego a la tierra y a todo lo que no pertenece al Cielo.

Pero, Ay de Mí, Cuántos Gemidos, Cuántas Lágrimas amargas,

cuántas indisposiciones,

cuántos descuidos, cuántas almas perdidas,

Qué Pocas Santidades Encuentra Para Confirmar,

qué escasas obras buenas para Reordenar y Confirmar.

¡Oh! Si Nuestros Gemidos,

Nuestro Llanto en el lecho del agonizante

en el acto de Administrar El Sacramento de La Extrema Unción

pudieran ser escuchados por todos,

todos llorarían de dolor;

¿no quieres darnos tu correspondencia de Amor

por cada vez que es Administrado Este Sacramento,

Que Es El Último Desahogo de Nuestro Amor Hacia la criatura?

Nuestra Voluntad te Espera en todas partes

Para Tener tu correspondencia de Amor y

la compañía a Nuestros Gemidos y Suspiros”.

+ + + +

Volumen 1-193

Una mañana, no recuerdo muy bien,

creo que habían pasado cerca de tres meses desde que empecé a estar continuamente en la cama, mientras estaba en mi acostumbrado estado, vino mi Dulce Jesús con un Aspecto todo Amable, como un Joven, como de dieciocho años.

¡Oh Cómo Era Bello!,

Con Su Cabellera Dorada y toda Rizada,

parecía que encadenaba los pensamientos, los afectos, el corazón.

Su Frente Serena y Amplia,

donde se miraba como dentro de un cristal el interior de Su Mente,

y se descubría Su Infinita Sabiduría,

Su Paz Imperturbable.

¡Oh cómo me sentía tranquilizar mi mente, mi corazón,

es más, mis mismas pasiones ante Jesús caían por tierra

y no se atrevían a darme la mínima molestia.

Yo creo, no sé si me equivoco, que no se puede ver a este Jesús tan Bello

si no se está en la calma más profunda,

tanto que el mínimo asomo de intranquilidad impide tener una vista tan Bella.

¡Ah sí! al solo ver La Serenidad de Su Frente Adorable,

Es Tanta La Infusión de Paz

que se recibe en el interior,

que creo que no hay desastre, guerra más feroz

que ante Jesús no se Calme.

Oh mi Todo y Bello Jesús,

si por pocos momentos que te Manifiestas en esta vida

Comunicas Tanta Paz,

de modo que se pueden sufrir los más dolorosos martirios,

las penas más humillantes con la más

Perfecta Tranquilidad,

me parece una mezcla de Paz y de dolor,

¿Qué será en el Paraíso?

Oh, Cómo Son Bellos Sus Ojos Purísimos,

Centellantes de Luz;

no es como la luz del sol que queriendo mirarla daña nuestra vista,

no, En Jesús mientras Es Luz,

se puede muy bien fijar la mirada,

y con sólo mirar El Interior de Su Pupila,

de un Color Celeste Oscuro,

oh, cuántas cosas me Decía.

Es Tanta La Belleza de Sus Ojos,

que una sola Mirada Suya
basta para Hacerme salir fuera de mí misma,

y Hacerme correr Tras Él por caminos y por montes,

por la tierra y por El Cielo,

basta una sola Mirada Para

Transformarme En Él

y Sentir Descender en mí algo de Divino.

¿Quién puede decir además La Belleza de Su Rostro Adorable?

Su Tez blanca parecida a la nieve teñida de un color de rosas,

de las más bellas; en Sus Mejillas Sonrosadas

se descubre La Grandeza de Su Persona,

Con un Aspecto Majestuosísimo y Todo Divino,

que Infunde Temor y Reverencia,

y al mismo tiempo da tanta Confianza,

que en cuanto a mí jamás he encontrado persona alguna

que me dé al menos una sombra de La Confianza que Da mi Amado Jesús,

ni en mis papás, ni en los Confesores, ni en mis hermanas.

Ah sí, ese Rostro Santo, mientras Es Tan Majestuoso,

al mismo tiempo Es Tan Amable,

y esa Amabilidad Atrae Tanto,

de modo que el alma no tiene la mínima duda de

Ser Acogida por Jesús, por cuán fea y pecadora se vea.

Bella Es también Su Nariz afilada,

Proporcionada a Su Sacratísimo Rostro.

Graciosa Es Su Boca, Pequeña, pero Extremadamente Bella,

Sus Labios Finísimos de un color Escarlata,

mientras Habla Contiene tanta Gracia que es imposible poderlo describir.

Es Dulce La Voz de mi Jesús, Es Suave, Es Armoniosa,

mientras Habla sale de Su Boca un Perfume tal,

que parece que no se encuentra sobre la tierra,

Es Penetrante, en Modo que Penetra todo,

se siente descender por el oído al corazón,

y oh, Cuántos Afectos Produce,

¿pero quién puede decirlo todo?

Además es tan Agradable que creo que no se pueden encontrar otros Placeres

como los que se pueden encontrar En Una Sola Palabra de Jesús.

La Voz de mi Jesús Es Potentísima, Es Obrante, y

En El Mismo Acto que Habla Obra lo que Dice.

Ah sí, Es Bella Su Boca,

pero Muestra más Su Hermosa Gracia En El Acto de Hablar,

entonces se ven Sus Dientes tan Nítidos y Bien Alineados,

y Exhala Su Aliento de Amor que Incendia,

Saetea, Consume el corazón.

Bellas Son Sus Manos, Suaves, Blancas, Delicadísimas,

Con Sus Dedos Proporcionados, y Los Mueve con una Maestría tal, que Es un Encanto.

¡Oh, Cómo Eres Bello, todo Bello, oh mi Dulce Jesús!

Lo que he dicho de Tu Belleza es nada,

es más, me parece que he dicho muchos desatinos,

¿pero qué quieres de mí?

Perdóname, es La Obediencia que así lo Quiere,

por mí no me hubiera atrevido a decir ni una palabra,

conociendo mi incapacidad.

Volumen 2-1

Febrero 28, 1899

Por orden del Confesor

Empiezo a Escribir lo que Pasa

Entre nuestro Señor y yo día por día.

(1) Confieso la verdad, siento una gran repugnancia, es tanto el esfuerzo que debo hacer para vencerme, que sólo El Señor puede Saber el desgarro de mi alma.

Pero, ¡oh Santa Obediencia, qué atadura tan Potente Eres!

Sólo Tú Podías Vencerme y Superar todas mis repugnancias, que son como montes insuperables,

y Me atas a La Voluntad de Dios y del Confesor.

Pero, ¡oh! Esposo Santo,

por cuan grande es el Sacrificio, otro tanto tengo necesidad de Ayuda,

no quiero otra cosa sino que me introduzcas en Tus brazos y me Sostengas.

Así, Asistida por Ti podré decir sólo la verdad,

sólo por Tu Gloria y para confusión mía.

(2) Esta mañana, habiendo Celebrado La Misa el Confesor,

he Recibido también La Comunión.

Mi mente se encontraba en un mar de confusión por causa de esta Obediencia

que me viene dada por el Confesor de escribir todo lo que pasa en mi interior.

Apenas he Recibido a Jesús he comenzado a decirle mis penas,

especialmente mi insuficiencia y tantas otras cosas,

pero parecía que Jesús no daba importancia a lo mío

y no respondía a nada.

Me ha venido una LUZ a mi mente y he dicho:

“Tal vez soy yo misma la causa de que Jesús

no se muestre según Su Costumbre”.

Entonces con todo el corazón le he dicho:

“¡Ah! mi Bien y mi Todo,

no te muestres conmigo tan indiferente,

me despedazas el corazón por el dolor,

si es por lo Escrito, venga, que venga,

aunque me cueste el Sacrificio de la vida te prometo hacerlo”.

Entonces Jesús ha Cambiado Aspecto y todo Benigno me ha Dicho:

(3) “¿De qué temes? ¿No te he asistido Yo las otras veces?

MI LUZ te Circundará por todas partes

y así tú podrás Manifestarlo”.

(4) Mientras así Decía, no sé como he visto al Confesor

junto a Jesús y El Señor le ha Dicho:

“Mira, todo lo que haces pasa al Cielo,

por eso ve la pureza con la cual debes obrar,

pensando que todos tus pasos, palabras y obras vienen a Mi Presencia,

Y Si Son Puros, Esto Es, Hechos Por Mí,

Yo Siento por ello un Gozo grandísimo y los Siento En Derredor Mío,

como tantos Mensajeros que me recuerdan continuamente de ti;

pero si son hechos por fines bajos y terrenos, siento fastidio”.

Y Mientras Así Decía, parecía que le tomaba las manos y

levantándolas hacia El Cielo le Decía:

“Los ojos Siempre En Alto; Eres del Cielo, Obra Para El Cielo”.

(5) Mientras veía al Confesor y a Jesús que Así le Decía,

en mi mente me parecía que si se obrara así,

sucedería como cuando una persona

debe desalojar una casa para mudarse a otra, ¿qué hace?

Primero manda todas las cosas y todo lo que ella tiene y después se va ella.

Así nosotros, primero mandamos nuestras obras

a tomar el lugar para nosotros en El Cielo,

y después, cuando llegue nuestro tiempo iremos nosotros.

¡Oh, qué Hermoso Cortejo nos Harán!

(6) Ahora, mientras veía al Confesor,

me acordé que me había dicho que debía Escribir sobre la Fe,

El Modo como Jesús me había Hablado sobre esta Virtud.

Mientras en esto pensaba, en un instante El Señor me ha Atraído de tal forma a Sí,

que me he sentido fuera de mí misma en El Cielo, junto con Jesús,

y me ha Dicho estas precisas Palabras:

(7) “La Fe Es Dios”.

(8) Pero estas dos Palabras contenían una LUZ Inmensa,

que es imposible explicarlas,

pero como pueda lo diré:

En La Palabra “Fe” comprendía que La Fe Es Dios Mismo.

Así como el alimento material da vida al cuerpo para que no muera,

así La Fe da La Vida al alma; sin La Fe el alma está muerta.

La Fe Vivifica, La Fe Santifica, La Fe Espiritualiza al hombre

y lo Hace tener fijos los ojos En Un Ser Supremo,

de modo que nada aprende de las cosas de acá abajo,

y si las aprende, Las Aprende En Dios.

¡Oh! La Felicidad de un alma que Vive de Fe,

su vuelo es siempre hacia El Cielo,

en todo lo que le sucede se mira siempre En Dios

y he aquí como en la tribulación La Fe la Eleva En Dios

y no se aflige, ni siquiera un lamento,

sabiendo que no debe formar aquí su contento, sino en El Cielo.

Así si la alegría, la riqueza, los placeres, la circundan,

La Fe la Eleva En Dios y dice entre sí:

“¡Oh, cuánto más contenta y más rica seré en El Cielo!”

Así que de estos bienes terrenos

toma fastidio, los desprecia, y se los pone bajo los pies.

A mí me parece que a un alma que Vive de Fe,

le sucede como a una persona que posee

millones y millones de monedas y hasta reinos enteros,

y otra persona le quiere ofrecer un centavo.

Ahora, ¿qué diría aquella? ¿No se indignaría, no se lo arrojaría a la cara?

Y agrego: ¿Y si ese centavo estuviera todo enlodado, como son las cosas terrenas,

y además, si le fuera dado sólo en préstamo?

Entonces ella diría: “Inmensas riquezas gozo y poseo,

¿y tú osas ofrecerme este vil centavo tan enlodado y por poco tiempo?”

Yo creo que voltearía enseguida la mirada y no aceptaría el don.

Así hace el alma que Vive de Fe respecto a las cosas terrenas.

(9) Ahora vayamos otra vez a la idea del alimento:

El cuerpo, tomando el alimento no sólo se sostiene,

sino que participa de la sustancia del alimento

que se transforma en el mismo cuerpo.

Ahora así el alma que Vive de Fe;

como La Fe Es Dios mismo,

el alma viene a Vivir del Mismo Dios,

y Alimentándose del Mismo Dios

Viene a Participar de La Sustancia de Dios,

y Participando Viene a Semejarse a Él

y a Transformarse Con El Mismo Dios,

por lo tanto al alma que Vive de Fe le Sucede que

Santo Es Dios, Santa Es el alma; Potente Dios, Potente el alma;

Sabio, Fuerte, Justo Dios, Sabia, Fuerte, Justa el alma,

y Así de Todos Los demás Atributos de Dios.

En Suma, el alma Llega a Ser un Pequeño Dios.

¡Oh, La Bienaventuranza de esta alma en la tierra,

para ser luego más Bienaventurada en El Cielo!.

(10) Comprendí también que lo que Significan Esas Palabras

que El Señor Dice a sus almas Predilectas:

“Te Desposaré En La Fe”.

Que El Señor En Este Místico Desposorio

Viene a Dotar a las almas de Sus Mismas Virtudes.

Me parece como dos esposos que uniendo sus propiedades,

no se disciernen más las cosas del uno y las del otro y

ambos se hacen dueños de todo.

Pero en nuestro caso, el alma es pobre,

Todo El Bien Es Por Parte del Señor

que La Vuelve Partícipe de Sus Sustancias.

(11) Vida del alma Es Dios, La Fe Es Dios

y el alma poseyendo La Fe,

Viene a Injertar en sí todas las demás Virtudes,

de manera que La Fe está como Rey en el corazón

y las demás Virtudes están a su alrededor,

como súbditas Sirviendo a La Fe,

así que las mismas Virtudes, sin La Fe,

son Virtudes que no tienen vida.

(12) Me parece a mí que Dios en dos Modos Comunica La Fe al hombre:

La Primera es en El Santo Bautismo;

La Segunda es cuando Dios Bendito,

Depositando una Partecita de Su Sustancia en el alma,

Le Comunica la Virtud de Hacer Milagros,

como la de poder resucitar a los muertos,

sanar a los enfermos, detener el sol y demás.

¡Oh, si el mundo tuviera Fe, se cambiaría en un Paraíso terrestre!.

(13) ¡Oh! Cuán Alto y Sublime es el Vuelo del alma que se Ejercita En La Fe.

A mí me parece que el alma, Ejercitándose En La Fe,

hace como aquellos tímidos pajaritos que temiendo ser tomados presos por los cazadores

o bien por cualquier otra insidia, hacen su morada en la cima de los árboles, o bien en las alturas,

cuando después son obligados a tomar el alimento descienden, toman el alimento

y rápidamente vuelan a su morada; y alguno, más prudente,

toma el alimento y ni siquiera se lo come en la tierra,

para estar más seguro se lo lleva a la cima de los árboles y allá se lo come.

Así el alma que Vive de Fe, es tan tímida de las cosas terrenas,

que por temor de ser asechada, ni siquiera les dirige una mirada,

su morada está en lo alto, encima de todas las cosas de la tierra

y especialmente En

Las Llagas de Jesucristo,

y Desde Dentro de Aquellas Beatas Moradas Gime,

Llora, Reza y Sufre Junto con su Esposo Jesús

sobre la condición y miseria en que yace el género humano.

Mientras ella Vive En Esas Moradas de Las Llagas de Jesús,

El Señor le Da una Partecita de Sus Virtudes,

y el alma Siente en sí Aquellas Virtudes como si fueran suyas,

pero sin embargo advierte que si bien las ve suyas,

El Poseerlas Le Es Dado, que Han Sido Comunicadas Por El Señor.

Sucede como a una persona que ha recibido un don

que ella no poseía, ahora ¿qué hace?

Lo toma y se hace dueña de él,

pero cada vez que lo mira dice entre sí:

“Esto es mío, pero me fue dado por esa persona”.

Así hace el alma a la cual El Señor

Desprendiendo de Sí una Partecita de Su Ser Divino,

La Cambia En Sí Mismo.

(14) Ahora, esta alma, cómo aborrece el pecado,

pero al mismo tiempo compadece a los demás,

ruega por aquél que ve que camina en el camino del precipicio,

se Une Junto con Jesucristo y se Ofrece Víctima para Sufrir

y así Aplacar La Divina Justicia

y para Librar a las criaturas de los merecidos castigos,

y si fuese necesario el Sacrificio de su vida

¡oh! de buena gana lo haría para La Salvación de una sola alma.

(15) Habiéndome dicho el Confesor que le explicara

como veo La Divinidad de Nuestro Señor,

le he respondido que era imposible saberle decir algo,

pero en la noche se me Apareció El Bendito Jesús

y casi me Reprendió por esta negación mía y entonces

me Hizo Relampaguear Como

Dos Rayos Luminosísimos;

con el Primero comprendí en mi inteligencia que

La Fe Es Dios

y Dios Es La Fe.

Ya intenté decir alguna cosa sobre La Fe,

ahora trataré de decir como Veo a Dios,

y Este Fue El Segundo Rayo.

(16) Ahora, mientras me encuentro fuera de mí misma y

encontrándome en lo alto de Los Cielos

me ha parecido Ver a Dios Dentro de

UNA LUZ

y Él mismo parecía también Luz y en esta Luz se encontraba

Belleza, Fuerza, Sabiduría, Inmensidad, Altura,

Profundidad sin límites ni confines,

así que también En El Aire que respiramos

Es Dios Mismo que Se Respira,

así que cada uno lo puede hacer como vida propia,

como de hecho lo es.

Así que ninguna cosa le Escapa y ninguna le Puede Escapar.

Esta LUZ parece que sea toda Voz sin que hable,

Toda Obrante mientras siempre Reposa;

Se Encuentra por todas partes sin estorbar en nada,

y mientras se encuentra en todas partes,

Tiene también Su Centro.

¡Oh Dios, Cómo Eres Incomprensible!,

Te veo, Te siento, Eres mi Vida,

Te Restringes en mí,

mientras Quedas siempre Inmenso y nada pierdes de Ti,

sin embargo me siento balbuceante y me parece no saber ni decir nada.

(17) Para poderme explicar mejor según nuestro lenguaje humano,

diré que Veo una Sombra de Dios en todo lo Creado,

porque en todo lo Creado, dónde ha Arrojado La Sombra de Su Belleza,

donde Sus Perfumes, dónde Su Luz, como en el sol,

donde yo veo una Sombra Especial de Dios,

Lo Veo como Delineado en este astro, que es como rey de los planetas.

¿Qué cosa es el sol? No es otra cosa que un globo de fuego,

uno es el globo, pero muchos son los rayos,

de modo que entonces podemos comprender fácilmente:

(18) 1° El globo Es Dios, Los Rayos los inmensos Atributos de Dios.

(19) 2°. El sol es fuego, pero al mismo tiempo es luz y es calor,

Así que La Santísima Trinidad Está Representada en el sol:

El Fuego Es El Padre,

La Luz Es El Hijo,

El Calor Es El Espíritu Santo,

pero uno es el sol,

y así como no se puede dividir El Fuego de La Luz y del Calor,

Así Una Es La Potencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,

que Entre Ellos no se pueden realmente separar.

Y Así como El Fuego en el mismo instante

Produce La Luz y El Calor,

Así que no se puede Concebir El Fuego

sin Concebirse también La Luz y El Calor,

Así no se puede Concebir al Padre antes del Hijo y del Espíritu Santo

y Así Recíprocamente,

Tienen Los Tres El Mismo Principio Eterno.

(20) Agrego que la luz del sol se expande por todas partes;

Así Dios,

Con Su Inmensidad dondequiera Penetra,

sin embargo recordemos que no es más que una sombra,

porque el sol no llegaría a donde no puede penetrar con su luz,

pero Dios Penetra dondeQuiera.

Dios Es Espíritu Purísimo

y nosotros lo podemos simbolizar en el sol

que hace penetrar sus rayos dondequiera,

sin que ninguno los pueda tomar entre las manos,

Dios Mira todo, las iniquidades, las infamias de los hombres y

Él Queda Siempre Lo Que Es,

Puro, Santo, Inmaculado.

Sombra de Dios es el sol que manda su luz

sobre las inmundicias y queda inmaculado,

expande su luz en el fuego y no se quema,

en el mar, en los ríos y no se ahoga,

da luz a todos, fecunda todo, da vida a todo con su calor y

no empobrece de luz, ni pierde nada de su calor y mucho más,

mientras hace tanto bien a todos, él de ninguno tiene necesidad y

queda siempre lo que es,

majestuoso, resplandeciente, sin cambiarse jamás.

¡Oh! Cómo Se Representan Bien en el sol Las Cualidades Divinas,

Dios, Con Su Inmensidad

Se Encuentra en el fuego y no arde, en el mar y no se ahoga,

bajo nuestros pasos y no lo pisamos,

Da a todos y no empobrece y de nadie tiene necesidad,

Ve todo, más bien Es Todo Ojos y no hay cosa que no Sienta,

Está al día de cada fibra de nuestro corazón,

de cada pensamiento de nuestra mente,

y Siendo Espíritu Purísimo no tiene ni oídos, ni ojos,

y Pase lo que Pase no cambia jamás.

El sol, invistiendo al mundo con su luz no se fatiga, Así Dios,

Dando Vida a todos, Ayudando y Rigiendo al mundo, no se fatiga.

Para no gozar más la luz del sol y sus benéficos efectos,

el hombre puede esconderse, puede poner obstáculos,

pero al sol nada le hace, permanece como es,

el mal caerá todo sobre el hombre.

Así el pecador, con el pecado puede alejarse de Dios

y no gozar más Sus Benéficos Influjos,

pero a Dios nada le Hace, todo el mal es suyo.

(21) También la redondez del sol me Simboliza

La Eternidad de Dios,

que no tiene ni principio ni fin.

La misma luz penetrante del sol,

que nadie puede contener en su ojo,

y que si alguien quisiera mirarlo fijamente

en pleno mediodía quedaría deslumbrado,

y si el sol se quisiera acercar al hombre,

éste quedaría reducido a cenizas.

ASÍ DEL SOL DIVINO,

ninguna mente Creada puede restringirlo en su pequeña mente

para Comprenderlo en todo lo que Es,

y si quisiera esforzarse

quedaría deslumbrada y confundida,

y si Este Sol Divino

Quisiera Hacer Ostentación de Todo Su Amor,

Haciéndoselo Sentir al hombre

mientras está aun en carne mortal,

el hombre quedaría incinerado.

Por lo tanto, Dios Ha Puesto una Sombra de Sí

y de Sus Perfecciones en todo lo Creado,

así que parece que Lo Vemos y Lo Tocamos

y Por Él Quedamos Tocados Continuamente.

(22) Además de esto,

después de que El Señor Dijo Aquellas Palabras:

“La Fe Es Dios”.

Yo le dije: “Jesús, ¿me quieres?”

(23) Y Él ha Agregado:

“Y tú, ¿Me Quieres?”

(24) Yo enseguida he dicho:

“Sí, Jesús, y Tú lo Sabes,

que sin Ti siento que me falta la vida”.

(25) “Pues Bien”. Ha Añadido Jesús.

“Tú Me Quieres, Yo También, por lo tanto Amémonos

y Estemos Siempre Juntos”.

(26) Así ha terminado por esta mañana. Ahora,

¿quién puede decir cuánto ha Comprendido mi mente de Este

SOL DIVINO?

Me parece Verlo y Tocarlo por todas partes,

es más, me siento Revestida por Él

dentro y fuera de mí misma,

pero mi capacidad es pequeña, pequeña,

que mientras parece que Comprende alguna cosa de Dios,

al Verlo parece que no he comprendido nada,

más bien me parece haber dicho disparates,

espero que Jesús me los Perdone.

+ + + +

Volumen 3-19

Diciembre 22, 1899

Cómo Dios nos Atrae a Amarlo en tres Modos,

y Cómo en tres Modos Se Manifiesta al alma.

(1) Esta mañana mi Adorable Jesús no venía.

Después de mucho esperar y seguir esperando, apenas, casi como un rayo que huye se dejó ver varias veces, pero me parecía ver más bien una Luz que a Jesús,

y en esta Luz una Voz que decía la primera vez que vino:

(2) “Yo te Atraigo a Amarme en tres Modos:

A Fuerza de Beneficios,

a Fuerza de Atracciones

y a Fuerza de Persuasiones”.

(3) ¿Quién puede decir cuántas cosas comprendía en estas tres palabras?

Me parecía que Jesús Bendito, para Atraerse mi amor y también el de las otras criaturas,

hace llover Beneficios en favor nuestro, y viendo que esta lluvia de Beneficios

no llega al punto de ganarse nuestro amor, llega a hacerse Atrayente.

¿Y Cuál es esta Atracción?

Son Sus Penas Sufridas Por Amor nuestro,

Hasta Morir chorreando Sangre sobre una Cruz,

donde Se Volvió tan Atrayente que Enamoró de Sí

a Sus Mismos verdugos y a Sus más fieros enemigos.

Además, para Atraernos mayormente

y volver más fuerte y estable nuestro amor,

nos ha dejado La Luz de Sus Santísimos Ejemplos,

Unidos a Su Celestial Doctrina,

y que Como Luz nos despejan las tinieblas de esta vida

y nos Conducen a La Eterna Salvación.

(4) La segunda vez que ha venido me ha Dicho:

(5) “Yo Me Manifiesto al alma en tres diversos Modos:

Con La Potencia,

Con La Noticia

y Con El Amor.

La Potencia Es El Padre,

La Noticia Es El Verbo,

El Amor Es El Espíritu Santo”.

(6) ¡Oh, cuántas otras cosas Comprendía!

Pero demasiado escaso es lo que sé manifestar.

Me parecía que con La Potencia

Se Manifiesta Dios al alma en todo lo Creado,

desde el primero al último ser es Manifestada

LA OMNIPOTENCIA DE DIOS.

El cielo, las estrellas y todos los demás seres nos hablan,

si bien en mudo lenguaje,

de Un Ente Supremo,

de Un Ser Increado,

de Su Omnipotencia,

porque el hombre más instruido,

con toda su ciencia

no puede llegar a crear el más vil mosquito,

y esto nos dice que debe haber

UN SER INCREADO POTENTÍSIMO

que ha Creado todo

y da vida y subsistencia a todos los seres.

¡Oh, cómo todo el universo

a claras notas y con caracteres imborrables

nos habla de Dios y de Su Omnipotencia!

Así que quien no Lo Ve es ciego voluntario.

(7) Con La Noticia, me parecía que Jesús Bendito

al Descender del Cielo Viniera en Persona

a la tierra a Darnos Noticia de lo que para nosotros es invisible,

¿y En Cuántos Modos no Se Manifestó Él?

Creo que cada uno, por sí mismo,

comprenderá todo el resto, por eso no me alargo más.

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FIAT / La llamada de Dios a la criatura a la vocación del amor.

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